sábado, 10 de agosto de 2013

Historia de Vitoria - Gasteiz. Capítulo 37






CAPÍTULO TREINTA Y SIETE
La Segunda República (1931-1936-39)

 Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931  fueron ganadas por los  republicanos en las principales ciudades españolas, esto hizo que Alfonso XIII, en vista de la pérdida de confianza del pueblo español hacia su persona, abandonara el país.
El 14 de abril de 1931 se instaura en España, por segunda vez, el sistema republicano de gobierno.  Muchos vitorianos se echaron a la calle para celebrarlo. Segunda vez porque la primera República había sido establecida en España entre  los años 1873 y 1874.


           
 Cartel de Fiestas de la Blanca en época de la República    A.M.V.G.


Bienio Reformista

Tras un Gobierno provisional, las Cortes Constituyentes surgidas de las elecciones de junio de 1931 presentaban unas mayoría republicana y socialista, cuyos propósitos reformadores les llevó a elaborar una Constitución democrática, con sufragio universal. En el mes de diciembre, Niceto Alcalá Zamora fue elegido Presidente de la República y Manuel Azaña Jefe de Gobierno. Se inició con ello el  "bienio reformista" (1931-33)
En Vitoria viendo que en la vecina Eibar había sido proclamada la República, y que otras ciudades estaban a punto de hacerlo,  una Comisión de las fuerzas republicanas locales, con Martínez de Aragón al frente, acompañado por el republicano González de Zárate y el socialista Primitivo Herrero,  se dirigieron al Gobierno Civil y comunicaron al Gobernador Civil César Medina Bocos la intención de proclamar la República en Álava ya que hbía sido  proclamada en Madrid y otras ciudades. Las fuerzas republicanas habían tenido en esos tiempos varias incorporaciones de notables políticos monárquicos, como el citado Gabriel Martínez de Aragón, que posteriormente sería proclamado Gobernador Civil,  el ex-alcalde José Otálora, antiguo “maurista” y Luis Dorao, maestro periodista y dueño del diario “La Libertad”.

Aunque las derechas vitorianas habían ganado las recientes elecciones municipales,  el Gobernador Civil permitió, con reticencias iniciales, que los republicanos se hicieran cargo del Ayuntamiento, nombrando como Alcalde al republicano Teodoro González de Zárate, sustituyendo al hasta entonces Alcalde, José Gabriel Guinea.  A continuación se colocaron las banderas republicana y socialista  en la balconada del Ayuntamiento. El Alcalde saliente solicitó llevarse la bandera bicolor, y  tras concedérselo, se la enrolló  alrededor del pecho y tapada discretamente por la americana,  se la llevó tranquilamente a su casa.   Seguidamente Teodoro González de Zárate, se asomó  a la balconada y desde allí proclamó  solemnemente la República. Abajo, en la plaza Nueva una multitud llena de entusiasmo gritaba  su alegría.  Pronto empezaron a pedir la salida de la  cárcel de los presos.  La gente marchó en manifestación hasta la Cárcel Modelo de la calle La Paz, siendo puestos en libertad los presos hacia las diez de la noche. La fiesta popular continuó incluso el día siguiente, 15 de abril.



                                                     Cárcel de la calle Paz                         Archivo municipal V.G.

Tras unas negociaciones con las nuevas autoridades de Madrid, fue proclamado Gobernador Civil  Gabriel Martínez de Aragón y Urbiztondo y Teodoro Olarte  a su vez, Presidente de la Diputación. Ningún funcionario  fue depuesto de su trabajo.
A pesar de que en las elecciones del  domingo 12 de abril de 1931 en Vitoria habían ganado los republicanos por escaso margen, la política vitoriana en los primeros compases del periodo republicano, fue de claro color de las fuerzas republicanas.  Las elecciones municipales se repitieron el 31 de mayo, siendo entonces el resultado de 16 concejales republicanos, 3 del PSOE, 9 derechistas y 3 del PNV,  con lo que quedó confirmada esa hegemonía. El PNV no había constituido el Araba Buru Batzar hasta después de la declaración de la República. 
La derecha vitoriana, en otro momento fuerte, pasó por un periodo de desorganización y desorientación. Lo que quedaba de la Unión Patriótica no supo adaptarse a las nuevas circunstancias. Sin embargo la derecha pronto se reorganizó en torno a José Luis Oriol Urigüen, industrial vizcaíno que fundó el partido Hermandad Alavesa, que reunió bajo estas siglas al amplio marco de conservadores, desde carlistas a alfonsinos, así como los restos de Unión Patriótica.
El día 20 el obispo y el vicario general manifestaron su acatamiento al nuevo orden establecido, días antes lo habían hecho carmelitas y jesuitas. De esta manera también la Iglesia se sumó al movimiento general. 
La vida política en Vitoria se puede decir que siguió las mismas pautas que en el resto de España. Se vivió con una cierta inquietud, alguna de las reformas iniciadas por el gobierno de Azaña, como las de educación, la agraria, la del ejército... Pero sobre todo la actitud del Gobierno con respecto a la Iglesia Católica.
Debido a la actitud tomada por la CNT. (Confederación Nacional del Trabajo) en la primera etapa republicana (bienio azañista), se vivió en la ciudad una fuerte tensión social. La CNT. había recuperado su capacidad de movilización. La política de confrontación de la CNT. resultó pronto un problema para los mismos republicanos, su extremismo ponía en peligro la República, debido a las sucesivas huelgas, violencia y atentados sociales, que contrastaban todavía más en una ciudad tranquila como había sido Vitoria. A ello contribuyó también la subida de precios y el paro que empezaba a asomar en Vitoria.
En mayo de 1931 hubo dos huelgas simultáneas en dos de los centros de trabajo más grandes convocadas por el Sindicato Único de la CNT: Las obras del bloque de edificios para oficinas y viviendas de la Caja de Ahorros Municipal, en los antiguos cuarteles de San Francisco y la Metalúrgica Ajuria (La Meta) . Los centros de trabajo fueron protegidos por soldados. La huelga en Ajuria comenzó el 8 de mayo y finalizó el 28 de ese mes, la huelga de las obras en los antiguos cuarteles abarcó desde el 2 de mayo hasta el 17 de julio. En esta última huelga, ante el enrocamiento de las posturas tuvo que mediar el alcalde en funciones, Tomás Alfaro.


        Antiguos cuarteles situados e las huertas del convento de San Francisco.   A.M.V.G.


        A la izquierda se aprecia el edificio de correos. A la derecha, arriba, el convento de San Francisco.




            
         Obras de construcción de la Caja de Ahorros Municipal de Vitoria   A.M.V.G.

Otro motivo de tensión fue la expulsión  por el Ministro de la Gobernación, Miguel  Maura, el 13 de mayo 1931 , del obispo Mateo Múgica Zumárraga,  producida al parecer por no haber castigado convenientemente a algunos curas que habían promovido o colaborado en algunas huelgas.  Regresó como obispo dos años más tarde. También lo fue el comienzo de los debates sobre el Estatuto Vasco.
Un hecho que refleja la tensión de aquellos tiempos en algunos vitorianos, son los sucesos acaecidos en febrero de 1932. Por lo visto en el diario local “El Pensamiento Alavés“ se habían publicado  algunos  comentarios que habían provocado la ira de  los ciudadanos César Castresana y Alberto Martínez de Aragón. Estos ni cortos ni perezosos se habían presentado con algunos otros amigos en la redacción del periódico y  habían agredido al director del mismo, Arrese, con el teléfono con el que éste quería llamar a la policía. Al tener noticia de los hechos el Gobernador Civil, señor Amilibia, que se encontraba en Madrid, ordenó a su sustituto el arresto de los agresores, pero el señor Llamas, su sustituto,    hizo caso omiso de la orden por amistad con la familia Aragón.  Cuando regresó de Madrid el titular del cargo de Gobernador, Amilibia, parece que tampoco hizo mucho por cumplir su propia orden.


                                                          Calle Postas                                 Archivo municipal V.G.

     En el primer  aniversario de la República, 14 de abril de 1932, hubo festejos y músicas, y a  algunos concejales se les ocurrió organizar una procesión cívica presidida por las Autoridades, en la que figuró una gran carroza alegórica en la que iban unas señoritas tocadas con gorro frigio. La comitiva tras unos problemas iniciales, recorrió las calles San Antonio, Florida, Dato, Cuesta de San Francisco y Mateo de Moraza, concluyendo frente al Ayuntamiento.  Ese día, hacia las diez de la noche,  fue asesinado un sereno, apellidado Perea,  en la Plaza de la  virgen Blanca cuando quería poner orden  en unos pequeños disturbios. Los disparos, al parecer,  partieron de un grupo de jóvenes desde la farmacia de Bulnes. El autor material  fue el libertario Jesús Gangutia.  También ese día habían volado seis postes de tendido eléctrico, quizá  para dejar la  Ciudad a oscuras e intentar asaltar edificios públicos. Se sospechó de la CNT.
   Con motivo del intento antirrepublicano sin éxito del General Sanjurjo en Sevilla, el 10 de agosto de 1932, y como medida de precaución, las autoridades vitorianas ordenaron detener a cuatro militares monárquicos, entre ellos el Teniente Coronel Ichaso y el Comandante Brena y a dos dirigentes de Hermandad Alavesa. Por lo demás la Ciudad permaneció en calma.
La represión habida en Casas Viejas durante una huelga general en enero de 1933, desprestigió al gobierno de Azaña, lo que unido a la desunión de los republicanos que perdieron las elecciones municipales, abrió la puerta de la victoria a las derechas. Azaña dimitió en setiembre de 1933. Alejandro Lerroux del partido Radical se hizo cargo del gobierno, pero fracasó. Martínez Barrio formó un gabinete que convocó nuevas elecciones. La desunión de la izquierda y la abstención anarquista en las elecciones de noviembre de 1933, hizo posible la victoria de las derechas. Ante las dudas de Alcalá Zamora de las convicciones republicanas del nuevo líder de la derecha Gil Robles, fundador de la CEDA, encargó formar gobierno a Lerroux, que con el apoyo de la CEDA inició el segundo periodo.


Bienio Negro

Este periodo de la República, noviembre de 1933 - febrero del 36 (bienio negro), en Vitoria se inauguró con la resaca del plebiscito sobre el Estatuto Vasco  celebrado dos semanas antes, en noviembre de 1933. El resultado en Vitoria fue de un 62 % de votos favorables con un 26 de abstenciones. En la provincia fue diferente, con un respaldo del sí del 46 % y una abstención del 41 %. Esta abstención fue considerada alta por Oriol, por lo que propuso la invalidez del resultado. En Álava se había considerado la posibilidad de contar con un Estatuto propio, que posteriormente se podría confederar con el Vasco.
En esta etapa emergen en la ciudad otros partidos de derechas de ámbito estatal como la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) de Gil Robles, los seguidores del Partido Radical de Alejandro Lerroux y la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera.
Los gobiernos de derechas inmediatamente dejaron en suspenso las leyes laicizantes, y de reforma agrícola, limitaron la autonomía a Cataluña y redujeron el poder de los sindicatos.
La derecha controló la vida y la política vitoriana, y así sucesos importantes como el conflicto cercano de la sublevación anarquista de diciembre de 1933 en Labastida, la revolución de Asturias de octubre de 1934, reducida por la legión u otro hecho como la declaración del Estado Catalán, apenas tuvieron repercusión en Vitoria. Poco a poco esta derecha fue tomando posiciones contra el sistema republicano. Pero el escándalo del  "estraperlo" que afectó a Lerroux y a algunos políticos radicales desprestigió al gobierno derechista. Alcalá Zamora como presidente de la República designó a Portela Valladares. Éste formó un gobierno centrista que disolvió el Parlamento y convocó nuevas elecciones que presidió el 16 de febrero de 1936.

Frente Popular

La tercera fase de la República supuso la victoria del Frente Popular, resultante de la unión de las izquierdas, como republicanos y socialistas, en las elecciones del 16 de febrero de 1936. Sin embargo en la provincia resultó triunfador Oriol, con Hermandad Alavesa, seguido de cerca por la CEDA.
El Frente popular se dispuso a continuar con las reformas que había interrumpido la derecha. Azaña fue puesto al frente del Gobierno, pero en mayo pasó a ser Presidente de la Segunda  República en sustitución de Alcalá Zamora. Casares Quiroga fue nombrado Jefe del Gobierno.
Esa primavera, 25 de mayo, Vitoria vivió una de las más importantes huelgas generales. Duró hasta el uno de junio. Resultó pacífica gracias al autocontrol efectuado por los mismos sindicatos obreros.
La situación política española fue deteriorándose por momentos por el distanciamiento cada vez mayor entre las distintas fuerzas políticas. Este clima de enfrentamiento llegó al máximo con los asesinatos del republicano teniente Castillo y del líder de la oposición Calvo Sotelo. La tensión se cortaba con un cuchillo.
 Para saber más:
"Álava en sus manos"   Varios      Edit. Caja P. de Álava 1983
"De Túbal a Aitor"   Iñaki Bazán (direct.) Edit. La esfera de los libros. 2002
"Vida de la Ciudad de Vitoria" Tomás Alfaro Fournier Edit Dip. foral de Álava. 1996
"Síntesis de la Historia del P.Vasco" Martín de Ugalde Edit. Elkar S.A. 1983
"Historia de Vitoria" P.Manzanos y J.M. Imízcoz Edit. Txertoa 1997
"Rincones con renombre" Elisabeth Ochoa de Eribe y Ricardo Garay   Edit. Fundación  Mejora 2012
"La Ciudad Levítica" (Vitoria 1876 - 1936) Antonio Rivera Edit. Dip. Foral de Álava  1992
"Historia de Álava"   Antonio Rivera y otros. Edit. NEREA  200                                                                " Una ciudad desencantada" Tomás Alfaro Fournier  Edit.Dip. Foral de Álava 1987  "Vitoria. El libro de la Ciudad"  Eulogio Serdán     Edi. Amigos del País Vaco 1985  "Vitoria en su marco"              Varios          Edit. Ayunt. Vitoria - Gasteiz   1994  
"Vitoria: Transformación y cambio de un espacio urbano" Manuel Antonio Zárate Martín





Vitoria durante la Dictadura de Primo de Rivera 

                                (1923 - 1930) 



    A partir del 13 de setiembre de 1923 se crea  en España una nueva situación política consentida por el rey Alfonso XIII, la Dictadura de Miguel Primo de Rivera y Orbaneja (Jaén – 1870 ­París 1930), "Segundo Marqués de Estella". 

    El hasta entonces Capitán General de Cataluña  Primo de Rivera declaró que : "iba a librar a la Patria de los profesionales de la política, de los hombres que por una u otra razón, nos ofrecen el cuadro de desdichas e inmoralidades que empezaron el año 1898 y amenazaron a España con un fin próximo, trágico y deshonroso" . Sus metas eran restablecer el orden, afirmar el principio de autoridad, robustecer y asegurar el funcionamiento del Estado hasta que el País: "ofrezca hombres rectos, sabios, laboriosos y probos que puedan constituir Ministerio a nuestro amparo, pero en plena dignidad y facultad”.

     Para ello después de dar un golpe de Estado desde Barcelona,  formó un Directorio militar, que duró dos años y tres meses. Siguiendo esa línea, una de las medidas de "cirugía política" dictadas por el general Primo de Rivera, fue la sustitución de todos los Ayuntamientos de España, y el de Vitoria como no podía ser menos también la sufrió.  

    Se proclamó el Estado de Guerra y quedaron suprimidas las Garantías Constitucionales, como en toda España, sin que el resto del  elemento militar  hiciera movimiento alguno por  impedirlo.



                                                                                                                         


                   La Plaza de España tenía en aquella época kiosco de música.  A.M.V.G.




      Tras dimitir el  Gobernador Civil José  Sahagún, el nuevo Gobernador (civil y militar), General Felipe Enciso, ordenó el uno de octubre de 1923 la sustitución de todos los concejales y la selección por él de los nuevos. Para ello se buscó a personas reclutadas entre los distintos grupos de la derecha local. Carlistas, integristas, católicos independientes, viejos conservadores dinásticos y personas consideradas como neutras en política, pero claramente derechistas. Jaime Ignacio Echevarría fue nombrado Alcalde de Vitoria sustituyendo a Herminio Madinaveitia y el doctor Julián Olavarría Diputado General, aunque éste dimitió pronto. La medida de cambiar a las autoridades locales  fue con el fin, según Enciso, a acabar con el caciquismo local. Otras medidas regeneradoras fueron la creación de la Unión Patriótica Española  (U.P.E.), del Somatén y los  Estatutos Municipal y Provincial.

 El Obispo de la Diócesis Fray Zacarías Martínez ordenó plegarias públicas por el nuevo régimen.
 En Vitoria ni algaradas a favor o en contra de Primo de Rivera se hicieron notar. 

Los socialistas y su sindicato anejo la Unión General de Trabajadores (UGT), la fuerza más organizada, siguiendo órdenes superiores, se mantuvieron a la expectativa, desentendiéndose de toda lucha política con la disculpa de que su interés era  únicamente los problemas sociales.   

  Por otro lado, los republicanos estaban en un mal momento, después de haber roto el pacto con los liberales monárquicos al acabar el  “Datismo”, por lo que se mantuvieron en el ostracismo.

  Los industriales, propietarios, comerciantes, etc.,  conocidos como de “derechas”, personas que se tenían a sí mismos como “personas de orden”, acataron el nuevo régimen con cauteloso agrado, sin comprometerse demasiado, pero con deseos de que perdurase en el tiempo.

  Los carlistas e integristas, vieron con satisfacción que este régimen llevaba las cosas hacia la situación que ellos deseaban, hacia un camino autocrático que podía desembocar en el absolutismo monárquico que ellos preconizaban.                                       

  La Unión Patriótica fue un partido creado desde el poder con el fin de regenerar "la vieja política" y de ese modo sustituir en las Instituciones a los viejos políticos. En Vitoria aunque fue recibido el " cambio " con frialdad y escepticismo por los vitorianos, este partido contó con afiliados desde mayo de 1924. Según el que fue último Gobernador de esa época,  de 1926 a 1930, el bilbaíno Ladislao de Amézola:   "En las filas de U.P.E. militaban las personas de mayor prestigio y valía por su competencia y desinterés, constituyendo una valiosa reserva en defensa del orden y de la moralidad administrativas".  Llegó a contar con 12.000 afiliados en la provincia. El jefe provincial de U.P.E. fue el cirujano  zumaitarra  y euskaldún José Pérez Agote, derechista a ultranza.  A partir de abril de 1924 fue nombrado Gobernador Civil,  el General de Estado Mayor retirado, Francisco de la Brena que era desde mucho antes vecino de Vitoria.

 El Somatén fue una institución civil armada, cuyo objeto fue la defensa del "orden social". El Somatén alavés se creó a partir de una asamblea celebrada el 24 de febrero de 1924 en el Nuevo Teatro de la capital. Tuvo unos mil trescientos miembros, la mayoría reclutados en los pueblos. Los armaron con fusiles comprados por ellos.

 El 9 de junio de  1925, durante la dictadura de Primo de Rivera, se renovó el Concierto  Económico de Álava.  A la Provincia de Álava se le asignó un cupo de 1.570.000 pesetas. El  Concierto vigente hasta ese momento era de 1906.

La tensión social se relajó, bien por el control del orden que ejerció la Dictadura, bien por el buen momento económico con el que coincidió esta época (conocida mundialmente como los "felices veinte"). A estas circunstancias habría que sumar la apatía de la sociedad y la crisis de los sindicatos católicos y socialistas. Los gobernadores civiles tuvieron en sus manos el control político de la provincia. En Vitoria parece que la dejadez de  algunas Corporaciones municipales, puestas  un poco a la fuerza, hizo que los servicios urbanos no estuvieran debidamente atendidos, por lo que el estado de las calles, la educación y otros servicios lo notaron, con las consiguientes quejas de la población. Otro motivo de protestas fue  la orden de cerrar los establecimientos de bebidas, en invierno  a partir de las ocho de la noche y en verano a las nueve, incluso los días festivos.
 En esa época tuvieron lugar en la Ciudad  varias  inauguraciones de distinto contenido, una fue la de la nueva Escuela de Artes y Oficios en la Plaza del Conde  de Peñaflorida, el 2 de enero de 1924. Esta obra había sido iniciada antes de la Dictadura.  Otra inauguración,  el uno de junio de 1925, fue la del nuevo campo de fútbol de Mendizorroza, situado en el Paseo de Cervantes.  En un lateral del campo de fútbol se construyó un velódromo para carreras de bicicletas, en la especialidad individual y tras moto. Este campo  “el  velódromo” ha sido absorbido  por las piscinas de Mendizorroza. 




                                            Campo de Mendizorroza             Archivo municipal V.G.




                                       Velódromo junto a Mendizorroza

 La tercera inauguración  tuvo lugar en el  parque de La Florida, fue la del monumento a Dato, obra de  Mariano Benlliure.




Monumento a Dato en La Florida. Obra de Mariano  Benlliure


Durante la segunda fase de la Dictadura, el Directorio Civil (1925-1930),  hubo un pequeño impulso constructivo en Vitoria,  este impulso fue debido a la iniciativa del Gobernador Civil  Antonio Tomás Hernández (ex - alcalde de Logroño), que ante la pasividad de la corporación municipal decidió intervenir. Se terminó y urbanizó la Ciudad Jardín, ¡se derribaron los conventos de San Francisco y Santo Domingo!.

     
                          

  Solar y restos del convento de San Francisco       Archivo municipal V.G.



                      Restos del convento de Santo Domingo         Archivo municipal  V.G.

  También se realizaron obras de alcantarillado, un nuevo matadero, el cuartel de la Guardia Civil (aprovechando para ello la fábrica de herraduras frente al Prado, que no había llegado a funcionar), un laboratorio municipal, ampliación de escuelas, arreglo de calles, etc., etc.  Además se culminan obras iniciadas con anterioridad  como el Palacio de Correos  y Telégrafos,  que  se inauguró  el 3 de agosto de 1928. Otras obras fueron la ampliación y reforma del Hospital Civil de Santiago,  según   planos del arquitecto Julián de Apráiz  y la edificación del nuevo Seminario Conciliar en Ali. Se puso la primera piedra el 28 de abril  de 1926,  fecha del Patrono de las tierras de Álava, San Prudencio. Los planos fueron  del sacerdote y  arquitecto Pedro  de  Asúa.






          
La Plaza de Bilbao. En este lugar se construyó Correos y Telégrafos           A.M.V.G.


  En la Provincia se realizaron una serie de obras públicas, consistentes en  la mejora de carreteras, entre ellas la Nacional uno, destrozada por el paso de camiones,  y la construcción de nuevas, como puede ser la apertura de la carretera  que puso en comunicación Santa Cruz de Campezo y el valle de Arana; del mismo modo se terminó la obra del ferrocarril Vitoria- Estella en 1927. Constatamos que esta política de realización de obras públicas fue la dominante de la Dictadura. En esa época por cierto, se inició el proyecto de desviar aguas del cauce del Zadorra hacia Vizcaya.  ¿El primer trasvase del Ebro?.

   El  Estado había  concedido a un ente privado, Altos Hornos de Vizcaya,  el aprovechamiento industrial de aguas de dicho río.  Para ello se construiría un embalse en las proximidades de Villarreal de Álava, y desviando las aguas de su cauce natural, éstas atravesarían las dificultades montañosas por medio de túneles para dirigirlas hacia Bilbao.   La Diputación de Álava  elevó una protesta por ello ante el Gobernador Civil, como representante del Estado, ya que inundaría tierras de labor y forestales. De momento parece que quedó  paralizado el proyecto, que se reactivaría definitivamente veinte años después, tras la Guerra Civil del 36 al 39.

   Advertiremos que aunque todo este periodo se conoce como Dictadura de Primo de Rivera,  el proceso tuvo dos fases,  primero se constituyó un Directorio Militar, donde el peso de los cargos y responsabilidades cayeron sobre miembros del ejército, compañeros de armas del General Primo de Rivera. En una segunda fase a partir  de diciembre de 1925, Primo de Rivera formó un Directorio Civil, es decir con ministros civiles, para dar una apariencia de normalidad, cosa muy lejana a la realidad, ya que la Dictadura siguió bajo su dirección.

    Tras la dimisión de Primo de Rivera el 28-1-1930, vino la llamada Dictablanda del General   Dámaso Berenguer. En Álava fue nombrado Gobernador Civil Nicolás Lorduy,  así como Ricardo Buesa, Alcalde de Vitoria,   
    Durante esta época, en los seis últimos meses de 1930, se produjeron trece huelgas en la ciudad, alguna de ellas de cierta notabilidad, como la de la fábrica de muebles  Bonilla, y la del mismo ramo de Aránguiz,  seguidas con  la del paro de las obras de la construcción de las casas y oficinas para la Caja de Ahorros Municipal en los solares del derruido convento y cuarteles  de San Francisco. El 18 de noviembre de 1930, los estudiantes del Instituto hicieron protestas con motivo de la Ley Callejo, que permitía a los Centros religiosos dar títulos académicos.

    Ante la sublevación de Jaca y la de la aviación en Cuatro Vientos, ocurridas a mediados de diciembre de 1930, se declaró el estado de guerra en toda España, y también en Vitoria. En Vitoria se inició una huelga general, convocada por la CNT y la UGT, en Vitoria no fue seguida con unanimidad por los trabajadores, pronto abortada y que trajo como resultado muchas detenciones, entre ellos los dirigentes socialistas: Herrero, Bagazgoitia, la de los republicanos San Vicente y el abogado de filiación republicana  Luis Apraiz. La huelga había sido bastante pacífica, salvo algunos disparos en el Campillo y algunas explosiones en las escalinatas de San Miguel en la noche del 17 de diciembre.

Como  anécdota, en esa época se  estrenó el cine sonoro en Vitoria, con la proyección de la película  “El Rey de jazz”.

     El  Gobierno de Dámaso Berenguer cayó el 14 de febrero de 1931 ante la imposibilidad de cumplir la misión para la que había sido  nombrado, la de instaurar de nuevo la Constitución. Fue sustituido por el Almirante Aznar.
   Durante este periodo, la década de los años veinte, Vitoria vio  incrementada su población  en unas seis mil personas.




Para saber más:


"Álava en sus manos"   Varios      Edit. Caja P. de Álava 1983

"De Túbal a Aitor"   Iñaki Bazán (direct.) Edit. La esfera de los libros. 2002

"Vida de la Ciudad de Vitoria" Tomás Alfaro Fournier Edit Dip. foral de Álava. 1996

"Síntesis de la Historia del P.Vasco" Martín de Ugalde Edit. Elkar S.A. 1983

"Historia de Vitoria" P.Manzanos y J.M. Imízcoz Edit. Txertoa 1997

"Rincones con renombre" Elisabeth Ochoa de Eribe y Ricardo Garay   Edit. Fundación  Mejora 2012
"La Ciudad Levítica" (Vitoria 1876 - 1936) Antonio Rivera Edit. Dip. Foral de Álava  1992
"Historia de Álava"   Antonio Rivera y otros. Edit. NEREA  2003
" Una ciudad desencantada" Tomás Alfaro Fournier  Edit.Dip. Foral de Álava 1987
"Vitoria. El libro de la Ciudad"  Eulogio Serdán     Edi. Amigos del País Vaco 1985
"Vitoria en su marco"    Varios      Edit. Ayunt. Vitoria - Gasteiz   1994
"Vitoria: transformación y cambio de un espacio urbano" Manuel Antonio Zárate Martín  Boletín de la Institución Sancho el Sabio Tomo XXV 1981
 


 

 
















                    

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