jueves, 10 de marzo de 2011

Historia de Vitoria - Gasteiz 7º capítulo



1025 -2025 MILENARIO DE GASTEHIZ


CAPÍTULO SÉPTIMO



Sancho VI "El Sabio", rey de Navarra


LA FUNDACIÓN DE VICTORIA ¿1181?


(PERIODO NAVARRO)

     La fundación de Vitoria se circunscribe a una época en la que, aunque los distintos reinos de la Península se unieron frecuentemente en su lucha contra los árabes para expulsarlos (Reconquista), en otras ocasiones se enfrentaron entre ellos. Así Castilla y Navarra rivalizaron y guerrearon entre sí por la posesión de territorios, cambiando sus fronteras frecuentemente.

   Parece ser que Álava formaba parte del reino de Pamplona desde los tiempos de Sancho III “El Mayor “ de Navarra.(1004 – 1035)
     Posteriormente y a la muerte de éste, con las desavenencias de sus hijos, Fernando I, primer rey de Castilla, y García Sánchez III “El de Nájera", rey de Pamplona se iniciaría la descomposición del reino de Pamplona. Todo comenzó con la muerte de García Sánchez III en la batalla de Atapuerca en 1052 y la victoria en esa batalla de Fernando I de Castilla que tomó una posición dominante ya que tomó la Castilla vetula que poseía García Sánchez III. La Castilla vetula se extendía desde el alto Ebro hasta Santander, era la mitad del condado de Castilla. La otra mitad más occidental del condado de Castilla ya le correspondía a Fernando I por herencia.
     Por otra parte el hijo de García Sánchez, Sancho Garcés IV produjo con su desacertado gobierno una crisis que desembocaría en un descontento de la nobleza, ésta no recibía prebendas ni tierras al estar parada la Reconquista, lo que llevaría a la larga a su asesinato. El regicidio se consumó el 4 de junio de 1076 con el despeñamiento en el barranco de Peñalén, cerca de Funes. Aprovechando esa situación Alfonso VI de Castilla (hijo de Fernando I) incorporó a su reino la mayor parte de las provincias de Álava, Vizcaya, la mayoría de Guipúzcoa y La Rioja, mientras que el resto del reino de Pamplona pasó a poder de Sancho Ramírez de Aragón.
     Años más tarde, el País Vasco peninsular y La Rioja pasaban a pertenecer al reino de Aragón, como consecuencia de la paz de Támara (1127), firmada entre Alfonso I El Batallador, rey de Aragón y Alfonso VII de Castilla.
     Con la restauración del reino de Pamplona en 1134 en la persona de García Ramírez, “El Restaurador“, biznieto de García el de Nájera por línea bastarda y por el pacto de Vadoluengo (1135), Aragón aceptó la escisión en dos reinos y reconoció las nuevas fronteras entre ambos reinos: Pamplona y Aragón. Mediante ese acuerdo el reino de Pamplona vuelve a poseer el País Vasco y La Rioja.
     Ante esta situación de inestabilidad y con el fin de defender sus territorios ambos reinos fundaron villas y ciudades defensivas a las que dotaron de fueros que les permitieron una organización jurídica y comercial propias.
    Durante la segunda mitad del siglo XII, siendo Alfonso VIII rey de Castilla y Sancho VI “El Sabio“, rey de Navarra, (Eran sobrino y tío respectivamente) al disputarse ambos los territorios de Álava y Logroño, sus fronteras sufrieron constantes cambios. Navarra ocupó la Rioja durante la minoría de Alfonso VIII. (1163). El cambio de denominación de reino de Navarra en lugar de reino de Pamplona se materializó durante el reinado de Sancho VI "El Sabio", hijo de García Ramírez "El Restaurador".
     Las monarquías Navarra y Castellana estaban emparentadas entre sí. Blanca de Navarra, hermana de Sancho VI “El Sabio“ estaba casada con Sancho III de Castilla. Alfonso VIII era hijo de ambos. Sancho “El Sabio” de Navarra casó con Sancha Beocia, hermana de Sancho III de Castilla.
     La ofensiva castellana para recuperar las tierras riojanas, tomando Portilla y Salinas de Añana, obligó a Sancho el Sabio a negociar la paz. El 25 de agosto de 1176 entre Nájera y Logroño el rey castellano y el navarro llegaron al acuerdo de someter sus diferencias al arbitraje de Enrique II de Inglaterra. Enrique II de Inglaterra era suegro de Alfonso VIII; (Alfonso VIII de Castilla estaba casado con Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II) Los representantes de ambas partes debían estar en presencia de Enrique II el primer día de la Cuaresma siguiente , 9 de marzo de 1177.
     En este acuerdo de paz, Laudo de Westminster (marzo de 1177) se ordenaba la devolución a Castilla de las plazas riojanas que en 1163 había ocupado Sancho el Sabio: Logroño, Navarrete, Entrena, Autol y Ausejo así como Vizcaya, mientras que a Navarra se le daban los territorios de Álava, Guipúzcoa y el Duranguesado. Parece que el acuerdo no conformó a Navarra con lo que siguieron las tensiones, hasta que un pacto entre Castilla y Aragón, el de Cazola (20 de marzo de 1179), obligó a Sancho VI de Navarra a aceptar sus condiciones. El rey navarro temió un reparto de Navarra entre los reyes castellano y aragonés. Por ello el 15 de abril de 1179, Sancho VI de Navarra y Alfonso VIII de Castilla establecieron la nueva frontera entre Navarra y Castilla. Se fijaba la soberanía de Navarra sobre Álava y en cambio Castilla se quedaba con las tierras tomadas en la Rioja y la Bureba y la parte occidental del Zadorra.
     En aquellos tiempos los nobles rurales alaveses estaban divididos en cuanto a preferencias, así los Mendoza, con Lope de Mendoza a la cabeza, eran favorables al reino de Castilla, mientras que los Guevara, Diego López de Guevara, partidarios de Navarra. (Estas diferencias se agrandarían con el paso de los tiempos, dando origen a los bandos Oñacino y Gamboino que iban a rivalizar entre sí, y a las llamadas Guerras de Banderías que asolaron todo el País Vasco)



Fundación de villas



FUNDACIÓN

     Es en el contexto anteriormente relatado cuando surgió la villa de Vitoria; años antes ya habían sido fundadas Salinas de Añana en 1140 y Laguardia en 1164.

    Para asegurar sus territorios el rey navarro Sancho VI “El Sabio“ fundó varias villas, entre las que destaca la fundación de la Nueva Victoria, firmada por el rey en Estella en setiembre de 1181. Sancho “el Sabio“ estaba casado con Sancha Beocia o Beatriz, hija de Alfonso VII de Castilla.
     Esta fundación se realizó sobre lo que había sido hasta entonces la aldea de Gastehiz, situada sobre lo alto de una colina con dirección N-S (actual Campillo), considerando que era un lugar estratégico para realizar labores defensivas frente al reino de Castilla.
Además. Victoria ya estaba rodeada de murallas desde la época de la aldea de Gasteiz y dotada de al menos, que se sepa, de la fortificación o castillo que existía junto a San Vicente en el extremo sur. El lugar también dispondría de una guarnición militar navarra. El río Zapardiel  hacía de foso natural al oeste, en la base de la colina. La villa estaba formada por tres calles longitudinales, las actuales calles de: Las Escuelas, Santa María y Fray Zacarías Martínez.
           Este núcleo primitivo tenía un plano regular en forma de bastida,  que ha llegado a nuestros días. Coincide con el plano de otras ciudades del suroeste de Francia y de otras localidades del País Vasco como Durango, Bermeo, Tolosa, Agurain o Laguardia. Como en tantas otras poblaciones medievales, la función militar influyó en el desarrollo del plano de Vitoria. 
    Sancho “El Sabio” concedió a esta nueva "villa" fuero de población. El fuero de referencia fue el de Logroño. De este modo Sancho VI de Navarra la convirtió en villa realenga y la separó del dominio de los nobles alaveses.
     Del mismo modo nombró jefe militar de la plaza de Victoria a Don Pedro Ramírez.
El Fuero de Logroño había sido concedido a dicha villa por el rey Alfonso VI de Castilla en 1095 y parece ser que dicho fuero tuvo mucho prestigio por aquella época.
Según Fray Juan de Vitoria la concesión del Fuero a Victoria hizo que pronto la nueva villa se fuese poblando de gentes atraídas por el mismo:
           “Dio el rey don Sancho, en el privilegio de la fundación de esta su Victoria la nueva, a sus pobladores y vecinos eclesiásticos y seglares muchos lindos privilegios y libertades con que luego acudieron a poblar y avecindar, así por gozar de estos privilegios como por estar guarecidos de enemigos foráneos, bandoleros, salteadores y mala gente de todas partes de Álava y sus comarcas, muchos caballeros, escuderos, hidalgos, mercaderes y buena gente con que se hinchó toda y se extendió por su contorno a manera de arrabales, no cabiendo dentro, y fundaron por mano de los maestros canteros que labraron la iglesia de Santa María, la iglesia de San Pedro de la misma figura y todo se llamó Villa de Suso y de Yuso, lo alto de Suso y lo bajo de Yuso, hasta que el rey don Juan la hizo ciudad el año de mil cuatrocientos treinta.“

Anécdotas:
    -En un documento existente en el Museo Británico, y que relata un viaje de un tal Diego Cuelvis, aparece Vitoria nombrada como ¿Bilancio? antes de la época de su fundación. El documento dice que Sancho de ¿Castilla? ante un hecho de armas contra los moros que asediaban la población, en el que sus mujeres tuvieron una destacada participación para rechazar a los musulmanes, y atendiendo a una petición de su mujer la reina Elvira, decidió pasar a nombrar a partir de ese momento VICTORIA que no Bilancio. ¿ ...... ?-
Lo sitúa en los comienzos del siglo XI, antes del documento de la Reja de San Millán.



                                           

Recreación de la salida de Victoria de Sancho "El Sabio", en una posible visita
                                                                                                            Dibujo de Iñaki Garaluce

FUERO DE POBLACIÓN DE VICTORIA

     En nombre de Dios todopoderoso.

     Yo Sancho, por la gracia de Dios, rey de Navarra, hago este documento de confirmación y corroboración para todos vosotros, mis pobladores de la Nueva Victoria, tanto presentes como futuros.
Me place benévola y razonadamente poblaros de dicha villa, a la que puse nuevo nombre, a saber, Victoria, que anteriormente se llamaba Gasteiz. Y os dono y concedo el que en todos vuestros juicios, asuntos y negocios tengáis y conservéis siempre el mismo Fuero que tienen y disfrutan los burgueses de Logroño.
     Excepto que los clérigos e infanzones que os plazca acoger en vuestra población, no tengan en la misma casa más inmunes que las vuestras, y que en todos vuestros asuntos comunales tributen como vosotros.
También, que el obispo no reciba en vuestras iglesias, sino la cuarta parte de los diezmos a las que retengo para mí como capillas propias; y que los clérigos en ellas establecidos, reciban y disfruten en paz tres partes de los diezmos y todas las ofrendas de las iglesias.
     Y a fin de retener mejor en la memoria vuestros usos y el Fuero dado, os hago donación de la villa que se llama, de nuevo nombre, Victoria, con todos sus términos, poblados y yermos, que posee en el presente o poseyó en otro tiempo; con todas las pertenencias que le pertenecen o le deben pertenecer.
     Y los antiguos labradores que estaban allí antes y quieran permanecer en el lugar a ellos asignado, tengan separadamente la mitad de las heredades, y vosotros, los que sois nuevos, la otra mitad; y divididla entre vosotros.
    Y donde quiera que encontréis madera para construir casas y leña para quemar, cogedla si ningún reparo, excepto de las dehesas conocidas, de las que no está permitido coger.
Que vuestros bueyes, ovejas y bestias pazcan donde quiera que encontréis hierba, y no paguéis impuesto de herbaje, si volvieren a vuestros términos esa misma noche.
    También, que tengáis libres y francas las heredades de vuestro patrimonio que ahora tenéis, o desde ahora podáis adquirir o habéis comprado, y no paguéis nunca por ellas la mortura ni ningún otro impuesto, sino haced de ellas totalmente vuestra voluntad.
    El señor que tuviere la villa en nombre del rey, nunca haga uso de la fuerza contra vosotros, ni os imponga merino o sayón extranjero, sino aquel que tuvierais como vecino.
Y si su merino entrare en vuestras casas por la fuerza y sacare algo de allí con violencia y fuere muerto allí mismo, no paguéis por él impuesto de homicidio.
     Tened siempre alcalde elegido de entre vuestros vecinos y si no fuere bueno y fiel, cambiadle cuando queráis, y no reciba de vosotros los impuestos de novena ni arenzazgo (impuesto por homicidio), pero el que reciba el impuesto de homicidio o caloña, pagará al alcalde y al sayón.
Si algún hombre fuere muerto en vuestra villa o en vuestros términos, no paguéis por él impuesto de homicidio en común Concejo, pero si uno matare a otro y dos vecinos dieran fe de ello, el homicida pagará doscientas cincuenta sueldos y se dejarán otros doscientos cincuenta por el alma del rey.
Cedo, del mismo modo, la mitad de todas las indemnizaciones por homicidio; y no se especifique en este privilegio, a no ser lo que debéis pagar.
    Si algún hombre, dentro de vuestra villa, desenvainare la espada para herir a hombre o mujer, pierda la mano derecha, o la rescate, si el señor de la villa pudiera dar garantías de él, según vuestro Fuero.
Todo el que introduzca por la fuerza a un hombre en su casa, pague treinta sueldos.
Y el que saque prendas o cualquier otra cosa de vuestra casa por la fuerza, pague treinta sueldos.
Y si uno hiriere a otro de modo que salga sangre, pague cinco sueldos, y si no saliere sangre, dos sueldos y dos dineros; y si el que fue herido no tiene testigos de ello, oiga el juramento del otro.
Si alguien hiriere a mujer casada y ésta pudiera presentar testigos fidedignos de ello, el culpable pague treinta sueldos, pero si no pudiera dar garantías, oiga su juramento.
Si una mujer hiriere a hombre casado, pague treinta sueldos, y si le cogiere por los cabellos, por la barba o por los órganos genitales, rescate su mano por cuanto pueda obtener la gracia del señor, o sea apaleada.
Si una mujer golpeare a otra mujer casada, o le quitare sus tocas o la cogiere por los cabellos, pague diez sueldos.
Si alguien encontrare a un hombre en su huerto, o en su viña, de día, haciendo daño, pague cinco sueldos, si de noche, diez sueldos. Y si el malhechor lo negare, el dueño de la heredad jurará y tendrá la mitad del impuesto de calumnia, y el señor de la villa, la otra mitad.
    Si un caballo o una yegua estuviese durante el día en prenda, pague en concepto de enguera seis dineros, y si estuviere durante la noche, doce. Pero si el caballo muriere durante el tiempo de la prenda, se pagarán cien sueldos por él, por la yegua, cincuenta. El mulo y el asno tengan en concepto de enguera tres dineros, de día, y de noche, seis; si muriera durante la prenda, veinte sueldos.
    Tened libre potestad de comprar ovejas y animales para carne; y también ropa, y no nombréis por ello al vendedor, sino dad vuestro juramento de que comprasteis esto.
    Pero, si comprasteis ante testigos un caballo o una yegua o un mulo o un asno en la calle real o en el mercado, no nombréis al vendedor, pero juraréis que lo comprasteis y no sabéis de qué hombre, pero diréis el precio y él os devolverá el dinero que pagasteis y recuperará su bestia; jurará, sin embargo, antes que no vendió esta bestia, ni la regaló, ni la prestó, sino que le fue robada.
    Vuestro vecino o el extranjero que debiera prestar o recibir juramento, no jurare en otro lugar, sino en la iglesia de San Miguel que está a la puerta de vuestra villa.
    Y si queréis perdonarle por el amor de Dios, no pague en concepto de calumnia ni el dador del juramento ni el receptor.
    Tened siempre vuestro tribunal medianedo a la puerta de vuestra villa y allí dad a todos los hombres que tuvieren de vosotros una demanda judicial, la satisfacción acordada en juicio.
    Y no tengáis fuero de hierro candente, ni de agua caliente, ni de duelo, pero si alguien tuviera demanda judicial de vosotros y pudiera testificarlo con dos vecinos vuestros, pagaréis en concepto de calumnia lo que os sea impuesto, y si no pudiera testificarlo, oiga su juramento y le deje marchar en paz.
    Y no dé fianza por vosotros sino el hombre que sea vecino vuestro.
    Si vuestro señor tiene queja de algún vecino vuestro, pídale fianza, y si no pudiera dársela en el acto, condúzcale por medio de la villa, y si allí tampoco diera fianza, en lugar de ésta, métale en la cárcel, y a la salida que no pague el impuesto de carcerazgo.
     Pero si tiene queja de un extranjero y éste no cumpliera el derecho según vuestro Fuero, métale en la cárcel y a la salida, pague en concepto de carcerazgo trece dineros.
    Y si uno de vosotros tiene queja de otro, muéstrele el sello del rey, y si no diere fianza sobre el sello antes de que pase la noche, pagará dos sueldos y seis dineros.
     Aquel de entre vosotros que compre una heredad, cómprela con contrato, y tenga de ello testigos y garantía.
    Y el que haga un molino o un horno en su propia heredad, téngalo libre y franco y no pague por él una parte al rey; pero si lo construyera en aguas o heredad del rey, que el rey no reciba su parte durante el primer año, pasado éste, ponga la mitad a interés y reciba la mitad del rédito.
    No tengáis fuero de pesquisa (visita informativa de delegados reales), ni de mañería (derecho a heredar el rey de los que morían sin descendencia), ni de sayonicio (pago de costas en un juicio), ni salgáis en hueste, si no fuere a batalla campal.
    Y el que venga a vuestra villa con mercancía, no pague el impuesto de lezda (impuesto por introducir mercancías), sino en día de mercado.
     Si vuestro señor u otro hombre quisiera conduciros a la corte del rey con motivo de un juicio, tened vuestros límites corseros en Arlucea, Estella, Bernedo y Portilla.
    Y todos los años, en la fiesta de San Miguel, me pagaréis a mí y a mis sucesores dos sueldos por cada casa; y a no ser de vuestra buena voluntad, no me hagáis ningún otro servicio.
    Os otorgo y confirmo todo lo arriba escrito y lo demás que está en el Fuero de Logroño, a vosotros y a vuestros descendientes, y que lo tengáis firme y libre, ahora y por los siglos, salva mi fidelidad y la de mis descendientes, ahora y para siempre.
    Yo, el rey Sancho, apruebo este documento que mandé hacer, y con mi propia mano hago este signo de confirmación. (signo)
    Hecho el documento en Estella, en el mes de septiembre, a mil ciento ochenta y uno, reinando yo, rey Sancho, por la gracia de Dios, en Navarra y Tudela. Siendo Pedro, bajo mi mandato, obispo de la iglesia de Pamplona, gobernando el obispo Rodrigo la iglesia de Armentia, el obispo Juan de la de Tudela; siendo Sancho Ramírez señor de Funes; Diego López Ladrón, de Álava y Guipúzcoa; García Bermúdez, de Peralta; Sancho Ramírez, de Marañón; Gómez Martínez, de Buradón; Álvaro Muñoz, de Treviño; Jordán, de Roda; Íñigo Almoravid, de Sangüesa.
    Yo, Fernando, notario del rey, por su mandato escribí este documento e hice este signo. (signo)
    Aparte de los reyes y señores de aquella época nombrados en el documento del Fuero de Fundación de Vitoria, eran reyes: de Castilla Alfonso VIII, de Aragón Alfonso II, de León Fernando II y señor de Vizcaya Diego II López de Haro, el Bueno.
    Posteriormente a la fundación de Victoria, y siguiendo la misma política, concedió fuero también a Antoñana y Bernedo, enero de 1182.




Sello del documento de fundación de la villa de Victoria


       NUEVAS TEORÍAS SOBRE LA FUNDACIÓN
               ¿VICTORIA FUNDADA EN 1181?    
           Las obras realizadas en Santa María y su entorno, así como sus excavaciones, han hecho que los arqueólogos que han participado en ellas, se hagan nuevos  planteamientos sobre la Fundación de nuestra ciudad de Vitoria- Gasteiz y ponen en duda que fuera fundada en 1181, fechando este hecho años antes.
             Hasta ahora, el Documento de Fuero de 1181 ha sido tomado como fuente de toda historia sobre Vitoria desde el siglo XVI
            En el siglo XVI, hubo gran interés de la baja  nobleza en este documento, el Fuero de 1181 por su contenido (pacto de la monarquía con sus ciudadanos), para intentar      frenar a los altos linajes en el gobierno de las Instituciones
           Por todo ello, al parecer, se rechazan otras fuentes historiográficas  sobre la fundación
           El historiador Esteban de Garibay, s. XVI, es tomado entonces como base de la Historia de Vitoria por los siguientes historiadores. Garibay fue protegido de los Isunza que litigaban con los grandes linajes

Testimonios que no concuerdan con el Fuero de 1181


Alfonso VII desistió de atacar a Gasteiz por la solidez de sus murallas1150, fundación de Vitoria según el padre Marieta
“Anales Breves de  Bizkaia”, en 1162, Alfonso VII y en 1177, Sancho VI de Navarra, pueblan Vitoria
En el fuero de 1181, no se indica el termino territorial de Victoria, cosa normal en otros fueros de fundación. ¿Había sido descrito en otro Documento anterior?
Fernán Pérez de Ayala, cuenta que el conde D. Vela, 1º Ayala, construye las cercas de Vitoria a finales del siglo XI
  Ana Mª Barrero (1992), llega incluso a dudar de la autenticidad del documento de fundación

            QUÉ SABEMOS DE GASTEIZ

Documento de la “Reja de San Millán” de 1025. Gasteiz aportaba un tributo de tres rejas (20 kg de hierro)
Gasteiz pertenecía a la merindad de Malizhaeza
Hasta ahora considerada una humilde aldea
Las excavaciones de la Catedral Vieja han cambiado esta percepción
Gasteiz era una entidad mucho más importante
El alto de la colina ocupado desde la época romana
A partir del año 700, la ocupación ya es continuada
En el siglo XI, Gasteiz ya cuenta con tres calles empedradas
Entre finales del siglo XI y principios del XII se construye la muralla           

             Algunas conclusiones sobre el tema

   Las investigaciones realizadas por arqueólogos e historiadores vitorianos en las excavaciones de Santa María y aledaños, les ha llevado a las siguientes conclusiones:
    Las murallas se construyeron al menos cien años antes de lo que se pensaba.
    Gasteiz tenía más entidad que lo que le ha considerado la historiografía clásica. 
    La villa de Victoria pudo ser fundada por Sancho “El Sabio” hacia 1150 en lo alto de la colina, “Villa Suso”, antes Gasteiz
  El fuero de 1181 es para ratificar el antiguo Fuero, consolidar y poblar la ladera oeste (1ª ampliación) Por ello lo de Nova Victoria
Hasta ahora, esa ampliación se ha atribuido a Alfonso VIII de Castilla.
   El arqueólogo e historiador Ismael García  Gómez, es muy tajante en este tema y afirma, basándose en distintos documentos y datos, que la verdadera fundación de Vitoria fue antes de 1181. Que la Nueva Victoria sería la ampliación al oeste de la colina.
   Ismael García insiste en la mayor entidad de Gasteiz en la época de su fundación y documenta casos en los que aparecía el nombre de Vitoria antes de 1181. Por ejemplo, un documento de 1178 que habla de Álvaro Muñoz, tenente del castillo de Victoria. U otro documento de 1157 en el que ahora se cita como tenente de Sangüesa a Martín de Vitoria. 

                                    LA MURALLA

    Alfonso X, definió la ciudad como un lugar cerrado por una muralla. En el documento jurídico de “Las Partidas” indica que la tenencia de ella es condición inexcusable para ser calificada como ciudad. Y de ello dependía que fuese “más noble, más honrada y más apuesta”.
FUNCIONES: De protección, como frontera territorial y judicial. Para cobro de impuestos de “portazgo” y derecho de almacenaje.
Alfonso X confirmó los fueros de la población de Vitoria, así como a los de Villa Suso
Por la noche se cerraban las puertas a toque de “retreta” Recordada en Vitoria el 27 de abril.
La muralla limita el espacio, las calles se estrechan.
Fuera están los arrabales.
No podían adosarse edificios,15 pies de separación de ella        
    (4 metros y 179 cm) Con el tiempo esto se incumple.
El mantenimiento corría a cargo, parte por el rey, parte por la ciudad. 

                               LAS MURALLAS DE VITORIA


    Los últimos estudios arqueológicos realizados en Santa María indican que la aldea de Gasteiz ya contaba con una importante muralla, construida entre finales del s. XI y principios del S. XII. Está formada por  cimentaciones de aparejo en espiga (opus spicatum) de bloques margosos y alzados de mampostería caliza (calcarenita de Olárizu) dispuestas en hiladas horizontales, unidos con un hormigón de uso muy antiguo. Interiores rellenos de cascotes y mortero. Los esquinales de torres y puertas,  son de sillería (piedra lumaquela de Ajarte) Esta muralla es la que rodea la parte alta, Villa Suso.
Se accedía por una puerta al norte (Santa María), otra al sur (San Bartolomé), así como dos puertas al este y otras dos al oeste.
Tenía un perímetro de cien metros lineales y 8 m de altura.
Esta muralla contó con 24 gruesas torres que la fortalecían.
El grosor de la muralla era de 1´6 m en las cimentaciones y de 1´4 en los alzados. En tiempos de Sancho VI de Navarra, fue engrosado en más de medio metro. Con ello los muros tenían algo más de dos metros. De esta forma se preparaban para soportar las nuevas máquinas de guerra, los trabuquetes.
Existía un foso seco paralelo a la muralla y un contrafoso menor.
Posteriormente se construyen las murallas bajas con los reyes Alfonso VIII y Alfonso X “El Sabio” Éstas tienen fosos de agua, la del oeste natural, el río Zapardiel, la del este artificial, el cauce de Los Molinos.


    


   Algunas puertas de la muralla estaban protegidas por torres: San Ildefonso, San Bartolomé, Urbina, Correría, Zapatería, Portal del Rey y Portal de Arriaga. Otras poseían casas o garitas, como la Puerta de Santo Domingo y la de Aldave.




En 1771, un viajero llamado Maurice Margot, en un escrito dice que Vitoria tiene una buena muralla con diez puertas.
Las murallas bajas son derruidas en el siglo XVIII.

                                           EL CASTILLO DE VITORIA

    Hemos comentado hasta aquí sobre las murallas de la villa de Vitoria, murallas que incluso pudieron ser de los últimos tiempos de la aldea de Gasteiz. Las murallas suponían un sistema de defensa poderoso, pero, ¿Vitoria tuvo además, para su mejor defensa, un castillo? Pues parece que sí. Ya se tenía noticia de él hace mucho tiempo, basándose los historiadores sobre todo en el documento de construcción de la iglesia de San Vicente, por orden de los reyes Católicos en 1484, y en el hecho de que en el escudo de Vitoria figure un castillo: pero recientemente un estudio realizado por un equipo de arqueólogos, entre los que se encontraba el arqueólogo Ismael García Gómez,  han llegado a la conclusión de que, aparte del documento antes citado, las pruebas arqueológicas confirman la existencia de un castillo en los terrenos que actualmente ocupa la iglesia de San Vicente.
    Pero antes de pasar a  dar más datos sobre lo descubierto sobre el castillo de Vitoria, demos unas pinceladas de lo que eran los castillos en general.

                                            LOS  CASTILLOS

    Durante la Edad Media, uno de los edificios más importantes, junto a iglesias y catedrales, fueron los castillos. Se situaban en un lugar elevado, con el fin de dominar, tener amplia visión del entorno y ser mejor defendidos. Para esta última función se construían sobre todo sobre roca, con el fin de no ser socavados por el enemigo. Se construían en lugares estratégicos como: cruces de ríos, pasos a través de colinas, montañas, villas, fronteras y como lugar de residencia. En un principio se hacían de madera, pero la facilidad con que se incendiaban y además con el avance de armas de guerra como catapultas más efectivas u otros elementos de guerra, se pasó con el tiempo a construirlos de piedra o ladrillo, con muros de dos o tres metros de anchura y con bastante elevación. Además se rodeaban de un foso lleno de agua, un cenagal, o vacío, todo con el fin de dificultar el ataque al mismo por los enemigos.
    Tuvieron un papel fundamental durante los conflictos bélicos medievales, pero, en tiempos de paz, también sirvieron como centros de poder y de prestigio, como pudo ser el caso del castillo de Vitoria.   La mayor cantidad de castillos construidos fue entre los siglos IX al XIII.


                                Ruinas del castillo de Santa Gadea del Cid (Burgos)


                                                      DESCRIPCIÓN


  Para empezar la descripción, veríamos una gran estructura en cuya construcción predominaba la piedra, de muros muy altos y un puente levadizo, a través del cual se tenía acceso a la barbacana, que daba paso a la fortaleza y al patio exterior, lugar de los establos, y que servía de refugio a la población ante un ataque enemigo. Todo ello protegido por murallas, torres  y un foso de defensa. Un castillo tenía que dar la sensación de impenetrable a quien se acercara  a él.
    Una vez cruzada la puerta principal nos encontramos con el patio de armas que funcionaba como un distribuidor. Desde allí  se podía acceder a la torre del homenaje (residencia del señor o tenente), las cocinas, talleres, herrería, caballerizas, etc.
    La torre del homenaje era la principal edificación, constaba de varios pisos y era el último refugio o bastión en caso de un ataque que hubiera superado las anteriores barrera u obstáculos. Era el lugar donde se almacenaban los alimentos, agua, armas. Además era el lugar de los aposentos de los nobles.


                                        Castillo de La Mota  (Medina del Campo - Valladolid)


                          ELEMENTOS DE UN CASTILLO FEUDAL

  - La muralla: Son los muros altos. Podía haber doble línea de muralla.
   - Foso exterior. Era un cercado de bastante profundidad que dificultaba el acercamiento a los muros del castillo. Solía estar lleno de agua.
   - Las almenas. Los salientes rectangulares colocados de manera vertical en lo alto de las murallas, merlones. Servían de defensa a los arqueros en caso de ataque al castillo.
   - El adarve o camino de ronda. Recorría la parte alta de la muralla del castillo. En él hacían la vigilancia los soldados de guardia.  También para repeler un ataque.
  - Los rastrillos. Grandes puertas enrejadas, pesadas y con pinchos o púas que impedían la entrada al castillo.
  - Las ventanas saeteras. Espacios muy estrechos al exterior, que se iban abriendo hacia el interior. De ese modo era difícil alcanzar al defensor desde el exterior, pero el defensor tenía más perspectiva hacia el exterior para disparar sus flechas o saetas.
   - Los puentes levadizos. Permitían el paso por encima del foso, pero eran levantados ante un ataque.
   - Matacanes. Consiste en una abertura bajo las almenas, que recorría todo el paso de ronda o adarve.  A través de los matacanes se podía arrojar agua hirviendo, piedras u otros objetos a los que quisieran asaltar los muros. También eran conocidos como "agujeros asesinos"
   - Puertas. Eran lo suficientemente gruesas para proteger el castillo. Solían estar protegidas por un par de torres a los lados.
   - Torres defensivas. Solían estar situadas en los extremos de las murallas. Podían tener hasta cuatro, sin contar la barbacana. En un principio eran rectangulares, pero con el tiempo pasaron a ser circulares, lo que eliminaba los puntos puntos ciegos de las esquinas.
   - Barbacana. Zona defensiva situada justo fuera de la línea principal  de defensa.
   - La torre del homenaje. Solía ser la más alta de las torres, superando en altura incluso a la muralla. Era la estructura principal del castillo. Servía de residencia del señor feudal o del delegado del monarca, como en el caso de Vitoria. Era el lugar más seguro y servía como último refugio.
En el salón principal se celebraban las reuniones, ceremonias del homenaje, banquetes, etc.
   - La capilla. Destinado a satisfacer las necesidades espirituales de los residentes del castillo.
   - Patio de armas. Espacio amplio para ejercitarse los defensores, además de distribuir las demás estancias
   - Las mazmorras. Calabozos o siniestra habitaciones en el sótano del castillo.
   - El pozo. También conocido como aljibe. Lugar donde se almacenaba el agua.
  - Pasadizos. Túneles para salidas de emergencia.
  - Torre albarrana. Es una torre que forma parte de un recinto fortificado con el que está comunicada, aunque generalmente exenta de la muralla​ y conectada a esta mediante un pequeño arco, puente que pudiera ser destruido fácilmente en caso de que la torre cayese en manos del enemigo.​ Puede ir también adosada como gran baluarte pero, en este caso es de mayor tamaño que las demás.

    A partir del siglo XV, las batallas se desarrollaron fundamentalmente a campo abierto, por lo que la importancia de los castillos disminuyó.


                                         Ejemplo de matacanes defensivos
  
    


                                                        EL CASTILLO DE VITORIA

   Tras un repaso al concepto de castillo en general, pasemos al tema del castillo de Vitoria.       Como hemos comentado en un párrafo anterior, era sabido que Vitoria había tenido un castillo, e incluso su ubicación. La existencia de un castillo presidiendo el escudo de Vitoria, ya daba pistas, pero sobre todo el documento de 1483. por el que los Reyes Católicos pedían al alcaide del castillo que lo destruyera, con el fin de levantar la iglesia de San Vicente. 
      
            Fray Juan de Vitoria dejó escrito:

“ Reinando los Reyes Católicos don Fernando y doña Isabel, estaba apoderado del fuerte de San Vicente, que era también iglesia como se ha dicho, Juan Hurtado de Mendoza, y aunque era iglesia la redujeron sólo  a fortaleza, quitándole el tejado, etc. Para que sólo sirviese de fortaleza. Lo cual todo consta por una provisión real de estos reyes que Vitoria tiene y yo he visto, hecha en Sevilla a tres de octubre, año mil cuatrocientos ochenta y cuatro, en que mandan a Juan Hurtado de Mendoza, su vasallo, alcaide de San Vicente de Vitoria, que deje libre y desembargada esta fuerza y saquen de ella todos los pertrechos, municiones, etc., que en ella había, por razones convenientes al servicio de Dios y suyo. Y mandan a los caballeros,  escuderos y hombres buenos y Concejo de Vitoria que luego la derriben y allanen, y sus cavas y barreras que alrededor de la dicha iglesia estaban hechas, y que derriben el pretil y almenas de los reparos que estaban hechas para fortalecer la dicha iglesia, y que la cubran de tejado como antes solía estar y que la dejen libre, y que no compelen a los de Arechavaleta ni a otros a hacer centinela ni guardia, ni llevar leña ni otras cosas a este fuerte como solían, a lo cual eran compelidos por los que tenían esta fortaleza, y otros servicios tiránicamente.  Apoderábanse de este fuerte y de los dichos de la ciudad y de todo lo que podían los bandos, ganándolos unos a los otros.”
    Según el arqueólogo Ismael García Gómez, una excavación tipo a la realizada en la catedral de Santa María, en la que participó, nos daría más datos, aparte de la documentada.      Mientras no sea posible una excavación,  él mismo ha aplicado en la actual iglesia de San Vicente, la técnica que se conoce como "arqueología de la arquitectura", consistente en realizar una deconstrucción del edificio actual para conocer cómo era en sus orígenes.
    Con un escáner tridimensional se analizaron cómo son los materiales constructivos de todos los rincones del edificio, sus diferencias, con el fin de deducir cuáles son anteriores a otros, su antigüedad, etc. Mediante esta técnica se ha podido saber cuáles son los muros pertenecientes al  antiguo castillo y que forman parte de la actual iglesia de San Vicente. Démonos cuenta, que algunos muros de San Vicente, miden entre 2 y 3 metros de anchura, demasiado para una iglesia. Otro dato es la escasez de ventanas, posiblemente porque se aprovecharon los muros del castillo. 
    El origen del castillo de Vitoria puede situarse en el siglo XII o antes. Al parecer tenía dos puertas, una hacia el interior de la villa  y otra hacia el exterior, Además estaba rodeado por completo por un foso, incluso hacia el interior. Costaba de cuatro torres, una en cada esquina. Una de ellas de mayor porte, era la torre del homenaje. Lugar donde vivía el alcaide y la tropa de protegía al castillo.


   Recreación del castillo de Vitoria visto desde el interior de la villa. Realizado a partir de un dibujo de Ismael García Gómez.   Podemos observar, además, la ermita de San Miguel, fuera de la muralla y la de San Vicente, junto al castillo.

                                 GOBERNANZA DE VITORIA

    Por otra parte, Ismael García incide en sus estudios, en la importancia que tuvo el castillo de Vitoria en el gobierno de la villa de Vitoria. El tenente o alcaide del castillo, era el representante de los reyes en la población, por tanto era la máxima autoridad política, por encima incluso del Concejo (Ayuntamiento actual). La función del Concejo era más administrativa y de mantenimiento de la ciudad que política.
    Cuando los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón,  ordenan derribar el castillo de Vitoria y construir sobre él una iglesia, San Vicente, lo hacen debido a la nueva política real, consistente en dominar a la nobleza,  con el fin de evitar rebeliones de nobles contra la realeza. Que del lema "el rey, primus inter pares" persista más el primus, el primero de entre  los nobles. Para ello ordenan desmochar muchas torres  y castillos o derruirlos directamente. Se van a dotar de un ejército propio y bien pertrechado, y de funcionarios que gestionen los incipientes Estados.
   Por cierto, los Reyes Católicos ordenan levantar una iglesia sobre el castillo, San Vicente: en realidad lo que hacían era ampliar la iglesia ya existente y que estaría junto al castillo, pero de reducido tamaño, y tal vez de traza románica. Esta iglesia estaría desde los primeros tiempos de la creación de Vitoria. Algunos estudios dicen que dicha primitiva iglesia puede ser la capilla de Nuestra Señora de los Dolores, situada a la izquierda del altar Mayor.

                                             LA VARONA
 
    Merece la pena hacer un apartado en el contexto convulso, que hemos relatado en párrafos anteriores, de conflictos entre los reinos peninsulares de Aragón, León, Castilla y Navarra, en los que hemos visto que Álava, unas veces está bajo la jurisdicción de Navarra, otras de Navarra y Aragón, otras de Castilla..., según los intereses de los distintos reinos, para destacar la figura de María Pérez "la Varona". ¿Historia o leyenda?
   En el año 1109, en uno de los numerosos enfrentamientos por territorios entre el reino de Castilla y  León contra Aragón aparece María Pérez.
  Los hermanos de María, Albar y Gómez Pérez,  luchaban a favor del rey de León, Alfonso VII. Éstos acudieron a Atienza (Guadalajara) para luchar contra el rey aragonés Alfonso I, dejando a María en casa. Sin embargo, ésta se vistió con la armadura de la familia y acudió al combate con ellos. Tras la reyerta, María se separó del resto de las tropas y se topó inesperadamente con el rey de Aragón, Alfonso I "el Batallador". María fue capaz de derrotarlo en lucha cuerpo a cuerpo y capturarlo. Se dice que la lucha duró toda la noche. (En el pueblo de Villanañe puede observarse una estatua heráldica en honor a María que la representa con el yelmo en el momento en que derrotó al rey de Aragón).
    Dicen que, tras la batalla, Alfonso I, el rey de Aragón, le dijo admirado: "Habéis obrado, no como débil mujer, sino como fuerte varón y debéis llamaros Varona, vos y vuestros descendientes y en memoria de esta hazaña usaréis las armas de Aragón". Otras fuentes señalan que fue el rey castellano Alfonso VII el que le cambió el apellido Pérez por el de Varona, al tener conocimiento del hecho realizado por María.


                               María Pérez acaba de derrotar a Alfonso I
                                                                                              Dibujo de Iñaki Garaluce

     La Varona también participa en combates contra los musulmanes a los que arrebata, plazas como Toro, Torquemada o Dueñas, llegando a ser señora de 40 villas en Castilla. A María Pérez, "La Varona", sí que se le puede atribuir aquello de: "Mujer de armas tomar"
     De todas formas, hay quien duda de que fuera a Alfonso I "El Batallador" a quien derrotara María, por ejemplo, el investigador Vidal Fernández de Palomares comenta que es posible que con quien en realidad se enfrentó fue con Pedro, hermano de Alfonso I. Pedro tenía entonces 15 años, lo que hace más creíble esta versión que la anterior.
    María, al enviudar tomó los hábitos y está enterrada, según la familia, en el monasterio de San Salvador de Oña.

    
                                                 Alfonso I "El Batallador" por Pradilla

    Los Varona proceden de la casa torre ubicada en Villanañe (Valdegobía), casa torre, construida entre finales del s. XIV y principios del XV y  perfectamente conservada en la actualidad. Por ella han pasado hasta estos momentos hasta 27 generaciones.
    Como dato anecdótico diremos que a los habitantes de Villanañe les llamaban "Los callarranas". Esto viene debido a que, al parecer, en las cálidas tardes del verano, los de Villanañe tenían que hacer callar a las ranas que pululaban en el foso de la casa -palacio. De esa manera los señores podían "echar la siesta" plácidamente.
     
Para saber más:

"Álava medieval" Gonzalo Martínez Edit. Dip. F. de Álava 1974

"Álava en sus manos" Varios Edit. Caja P. de Álava 1983
"Vitoria medieval" Varios Edit. Exc. Ayunt. de Vitoria 1993
"De Túbal a Aitor" Iñaki Bazán (direct.)Edit. La esfera de los libros. 2002
"Historia civil de Álava" J.J. Landázuri Edit. Gran Encicl. Vasca 1973
"Historia de Álava" A. Rivera (direct.) Edit. Nerea S.A. 2003
"Síntesis de la Historia del P.Vasco" Martín de Ugalde Edit. Elkar S.A. 1983
"Historia de Vitoria" P.Manzanos y J.M. Imízcoz Edit. Txertoa 1997
"Gasteizko - Historia de Vitoria" blog    Ismael García Gómez  Arqueólogo, doctor en Historia Medieval
"Arqueología e Historia  de una ciudad"  Agustín Azkarate y otros. Edit. Univ. País Vasco 2013
"Vitoria: Transformación y cambio de un espacio urbano"  Manuel Antonio Zárate.  Boletín de la Institución Sancho El Sabio año XXV - Tomo XXV - 1981
"75 Historias perdidas de Álava" Francisco Góngora  Ed. Diario El Correo S.A.U. 2022
"Vitoria Medieval - Itinerarios"  Patxi Viana e Iñaki Garaluce Edit. Ayuntamiento Vitoria - Gasteiz 1993
"Gastehiz - Victoria... miradas de ida y vuelta" Iñaki Zárate Apiñániz  Edit. Ignacio González de Zárate Apiñániz 2018




domingo, 6 de marzo de 2011

Historia de Vitoria - Gasteiz 6º capítulo

1025 -2025  MILENARIO DE GASTEHIZ

CAPÍTULO SEXTO

LA ALDEA DE GASTEHIZ

   
      No se conocen datos escritos sobre la existencia de la aldea de Gasteiz hasta el año 1025, en el que se cita la aldea de Gastehiz en un documento del monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla (La Rioja), denominado “Documento de la Reja de San Millán“ o "De ferro de Álava". Por cierto es en este convento es donde se escribieron la Glosas Emilianenses. (Primeras palabras escritas en castellano para unos lingüistas o romance navarro - riojano según la opinión de otros y también en euskera, s. X)

                                        "LA REJA DE SAN MILLÁN"

     En ese documento aparece la aldea de Gastehiz como una de las aldeas de la Llanada Alavesa (307) que debían contribuir con impuestos al citado monasterio. (Tres rejas de arado en el caso de Gasteiz, unos veinte kilos de hierro, correspondientes a las treinta casas que la formaban. Una reja por cada 10 vecinos) El poblado de Gastehiz aparece en este documento adscrito a la merindad de Malizhaeza, junto a Abendagu, Armentia, Ehari (Ali), Gazaheta, Berrozteguieta, Lassarte, Harizavalleta, Gardellhihi, Gastelu, Meiana, Mendiolha, Hollarruizu, Adurzaha y Arriaga, entidades que también aparecen en la Reja de San Millán. Del mismo modo aparecen en dicho documento, Gamarra Mayor y Gamarra Menor, a los que les correspondía pagar al monasterio dos y una reja respectivamente. Estas dos localidades no entraban en Malizhaeza, sino en otra entidad, Ubarundia. En este documento se citan hasta 307 aldeas alavesas, distribuidas en 21 distritos. Malizhaeza uno de ellos.

     Probablemente, los habitantes de Gastehiz se dedicarían a la ganadería y a la agricultura, facilitada por los numerosos arroyos que recorrían los alrededores de la colina.

   Según los estudios arqueológicos, la aldea de Gasteiz ya existía antes de 1025, pero es en el documento de La Reja en el que aparece por primera vez documentada en un escrito  su existencia.


                                                     Una reja de arado


    La Reja de San Millán de la Cogolla o De ferro de Álava es un fragmento del cartulario denominado "Becerro Galicano" y publicado por primera vez en 1883 por Fidel Fita en el boletín de la Real Academia de la historia.
    El Becerro Galicano consta de 750 documentos escritos en latín y con letra carolingia, del periodo comprendido entre el año 759 a 1194. 
   Cuando se redactó la Reja, 1025, el convento estaba situado en una parte alta, en castellano antiguo, suso, por eso,  ese periodo del monasterio lo conocemos como San Millán de Suso. Posteriormente, en 1053, el rey navarro García Sánchez III, "El de Nájera" ordenó construir otro edificio en otra zona de las proximidades, en un plano inferior, yuso.
 Sería el monasterio de San Millán de Yuso, que continuó la labor en distintos aspectos, religiosos, sociales, etc. iniciada en el convento superior, de Suso.
   En esa época, 1025, las tierras de Álava estaban englobadas en el reino de Pamplona (Navarra). Sancho III "El Mayor"
  Eclesiásticamente al obispado de Álava. Pero se da la circunstancia de que en aquella época, el obispo de Álava era el abad de San Millán, y aunque la sede estuviera en Armentia, bien pudiera dirigir el obispo su obispado desde el monasterio de San Millán, por ello lo recaudado por ese impuesto se enviaba al convento riojano. Los obispos de Álava solían ser los abades del convento  de San Millán o del de Leire.
  
                                                   Batalla de Simancas
    En cuanto esa dependencia del monasterio de San Millán de Suso existe otra teoría basada en una leyenda:
    En los tiempos en que gran parte de la actual Álava, la llamada "Álava Nuclear" estaba bajo el dominio de una serie de señores, milites,  agrupados en la denominada "Cofradía de Arriaga", su señor principal, el Conde Fernán González, elegido por ellos,  solicitó la ayuda de dichos señores alaveses para luchar contra las huestes del califa de Córdoba  Abderramán III. La batalla en la que participaron los alaveses fue la de Simancas (Valladolid) junto al río Pisuerga, agosto del año 939.           Dirigía la tropa cristiana el rey Ramiro II de León, apoyado por el conde Fernán González. El enfrentamiento terminó con la victoria de las tropas cristianas, que la atribuyeron a la ayuda prestada por el apóstol Santiago, que se apareció montado en un caballo blanco, además de la ayuda de San Millán.
   El conde Fernán González ante la ayuda prestada por San Millán, formuló un Voto de gracias a favor del monasterio de San Millán de La Cogolla. Por ese voto se comprometían los pueblos origen de los  que habían participado en la batalla a dar un tributo anual al monasterio, bien en rejas de arado (hierro) o en carneros. Años después ese compromiso quedó escrito en el documento conocido como "La Reja de San Millán". Repetimos, se trata de una leyenda.
                                                      La reja, unidad de medida
    El arqueólogo e investigador vitoriano Ismael García tiene una interesante teoría respecto al tema de la Reja de San Millán. Según él, y a falta de confirmarlo, las rejas de arado con las que se realizaba el pago al monasterio de San Millán, no era el pago en sí, sino la medida con que pesar en una balanza el hierro que debía cada localidad. En una balanza romana que portaba el o los frailes del convento, se pondría en un platillo una, dos  o tres rejas de arado y en la otra la cantidad de hierro que la equilibrara. Ismael, se basa para ello en que en aquella época, en Álava se producía abundante hierro, debido a sus minas de ese material que aparecían de forma muy superficial, facilitando así su extracción, a diferencia de otras comarcas, por ejemplo Bizkaia, en las que el mineral de hierro estaba a más profundidad. Por otro lado apoya su teoría en el propio nombre del documento "De ferro de Álava" que da nuevas pistas. 



 Original del Becerro Galicano, que contiene La Reja de San Millán. Expuesto por cesión temporal del Monasterio  de San Millán de la Cogolla, en el Archivo Provincial de Álava durante el mes de octubre de 2025, con motivo de los actos organizados por el milenario de La Reja. 
   Otras teorías sobre Gasteiz   
     Ernesto García ha encontrado que, en los documentos sobre la genealogía de los Ayala, el padre del Canciller Ayala, Fernán Pérez, escribe en 1371 contando que el primer Ayala, el infante don Vela: “E fizo las cercas de Vitoria en Álava”. Don Vela, hijo bastardo del rey de Aragón Ramiro, es un personaje del siglo XI.
     El conjunto de tierras que formaban la Álava Nuclear (La Llanada), gobernado con señorío propio por los nobles hijosdalgos naturales de la tierra y agrupados en un colectivo que más tarde aparecería designado como Cofradía de Arriaga, estaba bajo la influencia del reino de Navarra unas veces y otras bajo el de Castilla.
 
                                              Datos arqueológicos
     Todo esto en cuanto a documentos escritos, los cuales poco conocimiento nos dan sobre la aldea de Gasteiz. Sin embargo, las excavaciones realizadas durante estos años en la catedral de Santa María y alrededores, han dejado al descubierto restos de lo que pudo ser la muralla de esta primitiva aldea de Gasteiz, siendo más que una simple empalizada como se pensaba hasta ahora, basándose en los sillares y piedras encontrados. Dichas excavaciones han sido dirigidas por Agustín Azcárate. Los estudios hechos con el método de carbono 14 sitúan la construcción de esta muralla entre los años 1050 y 1100. es decir unos años después de la aparición de la aldea de Gasteiz Gasteiz escrita en un documento, 1025.
    Estos estudios están cambiando de forma radical,  la idea que sobre Gasteiz teníamos hasta ahora. De ser una humilde aldea más de la comarca, a ser posiblemente una entidad superior de lo que pensábamos.
     Según los estudios realizados a partir de las excavaciones realizadas en la plaza de Santa María, ya desde la época romana estuvo ocupada la colina, pues se han recuperado en las citadas excavaciones diversas vasijas de época romana que van del siglo I al IV d.C y una moneda del IV. Incluso se han encontrado indicios de que pudo haber un asentamiento de la edad del Bronce Medio - final (1500 - 800 a. C)
     Los siguientes vestigios de ocupación son del siglo VII. Se tratan de una serie de armas encontradas en la zona del Campillo entre 1864 y 1883, durante la construcción del depósito de aguas. En su día se dataron como armas del siglo XIII, pero los conocimientos actuales sobre este tipo de armas y su similitud con las encontradas en la necrópolis de Aldaieta (Nanclares de Gamboa) las sitúan como hemos dicho en el siglo VII, en la época conocida como "tardoantigua".
    Los asentamientos citados pudieron ser temporales.  Según los trabajos arqueológicos realizados durante la restauración de la catedral de Santa María dirigidos por Agustín Azkárate, es a partir del año 700, cuando el asentamiento poblacional en lo alto de la colina se hace de forma ininterrumpida hasta nuestros días.
     Siguiendo con las excavaciones de la plaza de San María, diremos que se han encontrado gran cantidad de agujeros de poste, vestigios de lo que fueron viviendas de madera. Dichas viviendas sufrirían una evolución entre los siglos VIII al XII. Pasando del uso exclusivo de la madera en la primera época, a un periodo mixto en el que la base, el zócalo de las casas era de piedra y el alzado de madera y terminando por un uso más generalizado de la cantería. Esto nos da pistas sobre la mejora de la evolución económica, administrativa, social de la aldea y de la región en esos siglos.  Estas construcciones se dedicaban a función doméstica, a actividades agrícolas, graneros e incluso una construcción dedicada a  la metalurgia del hierro. Se ha encontrado también un pozo de agua.
       Este conjunto de viviendas, almacenes, fragua, etc, encontrado en la zona norte de la colina, plaza de Santa María y su catedral, según la teoría de los arqueólogos que han investigado la excavaciones realizadas, pudieron ser un centro de poder de un linaje que ejercía su influencia en esa zona de Gasteiz, contrapesado tal vez por otro linaje situado en la zona sur, junto a la  iglesia de San Vicente y la ermita juradera de San Miguel. 




    A mediados del siglo X, la aldea de  Gasteiz sufre un gran incendio (¿una razia/ataque rápido  musulmán?) la reconstrucción posterior supuso un cambio en el diseño urbanístico, comenzando una etapa distinta a la anterior, los edificios  se dotan de un murete de piedra que hace de base de ellos, haciéndolos más consistentes.
    A lo largo del siglo  XI, tal vez después del primer tercio de siglo, lo que conocemos actualmente por Villa Suso, se va compactando por la construcción de nuevas casas, a lo largo de las estrechas calles orientadas de norte a sur. Calles que según los estudios arqueológicos ya están empedradas en el siglo XI. se han encontrado estas evidencias en las actuales calles de Las Escuelas y en menor medida en la de Santa María. Los datos de la Reja de San Millán (1025) sugieren a Gasteiz una identidad menor, por ello los investigadores piensan que ese desarrollo de Gasteiz es posterior a esa fecha de 1025.

                                                    Muralla
    Si Gasteiz tenía sus calles empedradas desde el siglo XI, eso nos da pistas sobre su importancia. A finales del siglo XI y principios del XII, Gasteiz es rodeada por una potente muralla de piedra. ¿Quién o quiénes ordenaron estas construcciones?   Se ignoran los motivos de este fuerte amurallamiento, tampoco se sabe quiénes fueron sus impulsores, ¿fue un rey navarro, o fueron nobles locales como el infante don Vela, primer Ayala?




                                
                                                Restos de la primera muralla de Gasteiz

    Esta muralla tendría un perímetro de unos 1.000 metros lineales y ocho metros de altura, estando jalonada por 24 torres. El grosor del muro de los alzados es de 1´40 metros y el de las cimentaciones 1´60. Posteriormente, Sancho El Sabio de Navarra, las reforzaría, llegando a más de dos metros. Se adapta a la forma de la colina, por lo que su forma es oval. Disponía de tres puertas, al norte, al sur y al oeste. la cimentación se dispone en forma de espiga (opus spicatum) formada por lajas de caliza margosa y calcarenitas y dispuesta en dos o tres hiladas de altura. Los alzados son a base de aparejo de doble hoja formados por mampostería. el interior se compactaba mediante una mezcla de mortero y cascotes. Se destacan el dovelaje de puertas y esquinales de los torreones ya que estaban compuestos de sillares de lumaquela blanca (cantera de Ajarte)



               
                                             Detalle de la muralla

                                                         Religiosidad
    ¿Dónde satisfacían sus necesidades espirituales los gasteiztarras de aquellas épocas? Probablemente lo hicieron en las ermitas de San Miguel y la iglesia de San Vicente, ya que su existencia pueda ser de época altomedieval. Naturalmente, ambas con otro porte y estilo ¿Románico?. La primera juradera, ya que así consta en el documento fundacional de la villa de Victoria por el rey navarro Sancho VI. En cuanto a San Vicente pudo ser la primera iglesia de Gasteiz, situada junto a un castillo o torre fuerte. Esta primera iglesia bien pudo ser la actual capilla de Nuestra Señora de los Dolores, que quedó englobada en la actual iglesia de San Vicente cuando fue construida ésta a finales del s. XV, tras derribar el castillo existente en ese lugar. La existencia de la iglesia de Santa María parece ser posterior, del siglo XII, cuando desaparecieron las viviendas de la actual plaza de Santa María, viviendas conocidas por las excavaciones antes referidas y fueron sustituidas por una iglesia y un cementerio. Esta iglesia, acoplada a la muralla y con una orientación distinta a la actual Santa María sería de una sola nave irregular  y probablemente de estilo románico. El estar adosada a la muralla le condiciona y le confiere una estructura particular, siendo muy estrecha en la cabecera (5´5 m) y más ancha a los pies (14 m). La nave se dividía en cuatro tramos cubiertos con bóveda de cañón, sostenida por  arcos fajones que se apoyan al norte en grandes estribos adosados a la muralla, apeándose al sur en pilastras adosadas al muro y reforzadas con contrafuertes exteriores. se cerraría con muros de mampostería caliza, con sillería para vanos, esquinales y elementos decorativos. El templo tenía además un cementerio en el exterior de unos cien metros cuadrados.


     Esta aldea de Gasteiz, situada en lo alto de una colina orientada norte - sur, estaba preparada para entrar plenamente en la Historia, aunque con algunos cambios, entre ellos el del nombre. Eran las últimas décadas del s. XII,  dotada Gasteiz ya de una magnífica muralla,  probablemente de una fortificación o castillo en la zona de San Vicente y tal vez de algún destacamento militar, el rey navarro Sancho VI "El Sabio" puso sus ojos en ella su vista para fundar en el lugar una villa real, Victoria, con el fin de defender los intereses de su reino, Navarra, frente a la nobleza, ávida de privilegios y frente al cada vez más influyente reino vecino de Castilla. Según Ismael García, arqueólogo e historiador, era el tenante  del  castillo, anteriormente citado y ubicado en el lugar que actualmente ocupa la iglesia de San Vicente, el que ejercía el poder 
en nombre del rey y no el concejo formado por los notables del lugar, de ahí la importancia de ese castillo.

Reja de San Millán - De ferro de Álava

   Documento administrativo medieval alavés, de interés para la investigación toponímica. Se trata de una relación de núcleos alaveses que pagaban al monasterio de San Millán de la Cogolla, realizada por el decano del monasterio hacia el año 1025, bien en ganado o bien en hierro (reja). Constan más de 300 aldeas agrupadas en varias circunscripciones. Su contenido íntegro, es el siguiente:

  •  In era millessima sexagesima tertia, decano de Sancti Emiliani sicut colligebat ferro per Alava ita scribimus.

UBARUNDIA XVIII reggas: Gamarra maior duas reggas, Gamarra minor una reg., Erretanna I reg., Hamarira una reg., Mengano I reg., Huriuarri I reg., Mengano Goien una reg., Gernica I reg., Zeriano I reg., Betellogaha II reg., Naffarrate et Elhossu I reg., Hurnaga I reg., Urbina et Angellu I reg., Lucu et Arçamendi I reg., Goiahen I reg., Bagoeta I reg.

CAMBOA XX regs.: Gehete I reg., Essavarri, Argillana et Arina III regs., Langara et Moio III rgs., Aroma I rg., Zuhazu I reg., Mariaeta I rg., Hazua II rgs., Hurizahar et Orengohin I rg., Mendissur I rg., Marurana III rgs., uno de cubito in longo et duos minores, Essavarri I rg.

HARHAZUA XXVII rgs.: Durana II rgs., Arzubiaga I rg., Zurbano II rgs., Hillarrazaha II rgs., Zerio I rg., Oretia et Matauco III rgs., Ania et Jungitu III rgs., Argumantz III rgs., Arbuslu II rgs., Luviano II rgs., Hurivarri I rg., Doipa II rgs., Sansoheta I rg., Arroiaha et Reztia I rg., Mendivil I rg.

HARHAZUA XXII rgs.: Betoniu II cgs., Elhorriaga I rg., Arcahia I rg., Sarricohuri I rg., Otazu I rg., Gamiz I rg., Borinivar I rg., Huribarri I rg., Haberasturi et Huriarte, Argendonia, Betriquiz. Hascarzaha et Sancti Romani III rgs.

MALIZHAEZA XXII cgs.: Abendangu I rg., Arment. III reg., Ehari I rg., Gazaheta I rg., Berrozteguieta II rgs., Lassarte III rgs., Harizavalleta et Gardellhihi III rgs., Gaztellu et Meiana III rgs., Mendiolha, Hollarruizu et Adurzaha III rgs., Gastehiz III rgs., Arriaga I rg.

HIRASZAEZA XXlI rgs.: Gelhegieta II rgs., Iscona III rgs., Troconiz II rgs., Burgellu et Garonna II rgs., in alio anno I reg., Hararthini I rg., Aialha II rgs., Larrahara I rg.. Dullanzi II rgs.. Aniu I rg., Larraza et Arbelgoihen in duos annos III rgs., Hereinzguhin et Habaunzo III rgs.

HEGIRAZ XIIII rgs.: Hamamio I rg., Harhaia I rg., Haiztara I rg., Zalduhondo II rg., Mizkina I rg., Paterniana I rg., Hagurahin et Salurtegi I rg., Munniahin I rg., Pingunna I rg., Ocariz et Padura et Opaucu I rg., Harrizavallaga, Hegilior et Abulanga III rg. in anno.

ALFOZES XII rgs.: Heguiraz et Sancti Romani et Hurabagin et Albiniz et Hamezaha uno andosco. Hillardui et Arzanhegi, et Ibarguren, Anduiahin et Heinhu uno andosco, Zornoztegi, Irossona, Horibarri et Udalha uno andosco.

BARRANDIZ XXV rgs.: Galharreta I rg., Gordova I rg., Harriolha II rgs., Narbaiza II rgs., Garrea I rg., Hazpurua, et Hurigurenna et Zuhazulha I rg., Ermua I rg., Audicana I rg., Algio I rg., Deredia I rg., Andozketa I rg., Kircu I rg., Helkeguren I rg., Zuhazu I rg., Uhulla II rg., Erdongana I rg.

LANGRARES XXIIII rgs.: Novem Alfozes. Trasponte uno carnero, Mendihil I rg., Harrieta I rg. in anno, Eurtupiana I rg. in alto, Adanna I rg., Mendoza I rg., Eztarrona I rg., Otazaha I rg., Haztegieta I rg., Gobeio I rg., Zuhazu I rg., Lermanda I rg., Margarita II rgs., Gomegga I rg., Ariniz I rg., Zumelzu I rg., Benea I rg. , Suvillana I rg. , Elheni villa I rg., Luperho I rg., Quintaniella de sursum, Zavalla I rg., Billodas III rgs., Langrares III rgs.

DE MURIELLES XIII rgs.: Gerfalzaha I rg., Olhavarri I rg. Huerzas I rg., Mandaita I rg., Suvillana I rg., Murielles I rg., Urvillana I tg., Haizcoeta I rg., Artahaza I rg., Barboa I rg., Kineia I rg., Carcamu·I rg., Frasceneta I rg.

OSSINGANI XXV rgs.: Paves I rg., Arbigano I rg., Basconguelas I rg., Erenna I rg., Castellu I rg., Cassizedo I rg., Licingana I rg., Cassizedo I rg., Antepardo I rg., Molinilla I rg., Olibani una regga, Padul una regga, Comungnoni I reg., Billoria una reg., Arreio una reg., Lagus una reg., Moscatuero I reg., Torreciella I rg., Arzillana I rg., Billavizana I rg., Lunantu I rg., Ripa I rg., Torissu I rg., Carasta I rg., Zuhiabarrutia novem rgs., in Quartango duodecim rgs., in Urca octo rgs., Bocara I rg., Irzu I rg., Revendeca I rg., Olhaerrea I rg., Bardahuri I rg.

ALFOCE DE FORNELLO XX rgs.: Erenna I rg., Amuzquita I rg., Billaluenga I rg., Forniello I rg., LunivilLa I rg., Tuiu I rg., Sancti Juliani I rg., Ripamartini I rg., Lizinganiella I rg., Antezana I rg., Mazanos I rg., Melietes I rg., Quintaniella I rg., Igahigi I rg., Ripavellosa II rg., Aramignon I rg., Ripacufa I rg., Logrozana I rg., Baia I rg.

RIVO DE IVITA XXXV rgs.: Praalgo et Prango II rgs., Armendihi I rg., Atazaval I rg., Betruz I rg., Argote I rg., Sancti Meiano I rg., Torre I rg., Sancti Martini I rg., Galbari I rg., Cimentu I rg., Barolha I rg., Loza I rg., Alma I rg., Paldu I rg., Mesanza I rg., Savastian I rg., Bergilgona I rg., Langu I rg., Guzkiano I rg., Guzktano de suso I rg., Bustia I rg., Gogate I rg., Agellu I rg., Pudio I rg., Barizahaza I rg., Sagassaheta I rg., Orzalzan I rg., Uarte I rg., Marquina de iuso I rg., Carrelucea I rg., Marquina de suso I rg., Basahuri I rg., Hobecori I rg., Hassarte I rg.

HARRAHIA XLIII rgs.: Sancta Pia II rgs., Atahuri de suso II rgs., Atahuri de iuso II rgs., Okerhuri II rgs., Sabando de siso II rgs., Sabando de suso II rgs., Ebissate II rgs., Donnas II rgs., Mussitu II rgs., Kerrianu II rgs., Haizpilleta II rgs., Erroheta II rgs., Allegga II rgs., Cekungau II rgs., Elhorzahea II rg., Bahaheztu II rgs., Kesalla II rgs.; in his villis predictis ubi bacca occiderint, duas reggas donant. Oquina I rg., Izarza I rg., Azazaheta I rg., Birgara de suso et Birgara de tuso II rgs., Apignaniz I rg., Gessalva I rg., Bahanezta I rg., Berrocihavi I rg.

DIVINA XXlI rgs.: Oto et Oto III rgs., Huribarri et Urrialdo III rgs., Mandoiana I rg., Gerenga I rg., Legarda I rg., Arrazaha duas rg., Apodaca II rg., Mendiguren I rg., Arangiz I rg., Avoggoco I rg., Ihurre et Gopeggana III rg., Andiggana et Oranda III rgs., Zuffia de suso XIII rg., et Zuffia de iuso novem reggas.

                                           Fuente:  AUÑAMENDI EUSKO ENTZIKLOPEDIA

   Hemos comentado en líneas superiores que "La Reja de San Millán" es parte de una serie de documentos, 750, que aparecen en un cartulario denominado "Becerro Galicano" y que tratan de diversos temas. En el caso de Álava, valiosísimo para conocer toponimia medieval.

Para saber más:

"Álava en sus manos"    Varios                  Edit. Caja P. de Álava 1983
"De Túbal a Aitor"     Iñaki Bazán (direct.) Edit. La esfera de los libros. 2002
"Historia civil de Álava" J.J. Landázuri      Edit. Gran Encicl. Vasca 1973
"Vida de la Ciudad de Vitoria"  Tomás Alfaro Fournier Edit Dip. foral de Álava. 1996
"Arqueología e Historia de una Ciudad" Los orígenes de Vitoria -Gasteiz
                            Agustín Azkarate y J. Luis Solaun   Edit. Universidad del País Vasco 2013
"Síntesis de la Historia del P.Vasco"  Martín de Ugalde Edit. Elkar S.A. 1983
"Historia de Vitoria"  P.Manzanos y J.M. Imízcoz    Edit. Txertoa 1997
"origenesvitoriagasteiz.blogspot.com"
"enklabe.blogspot.com"  Historia de Vitoria - Gasteiz  Ismael García - Miren Fernández de Gorostiza
"Rincones con renombre" Elisabeth Ochoa de Eribe y Ricardo Garay  Edit. Fundación Mejora 2012
"Vitoria: Transformación y cambio de un espacio urbano"  Manuel Antonio Zárate.  Boletín de la Institución Sancho El Sabio año XXV - Tomo XXV - 1981
"Gasteizko - Historia de Vitoria" blog    Ismael García Gómez  Arqueólogo, doctor en Historia Medieval
"75 Historias perdidas de Álava"    Francisco Góngora    Edit. Diario El Correo 2022
"Vitoria Medieval - Itinerarios"  Patxi Viana e Iñaki Garaluce Edit. Ayuntamiento Vitoria - Gasteiz 1993
"Gastehiz - Victoria... miradas de ida y vuelta" Iñaki Zárate Apiñániz  Edit. Ignacio González de Zárate Apiñániz 2018