lunes, 7 de mayo de 2012

Historia de Vitoria - Gasteiz - 23º capítulo


EDAD MODERNA EN VITORIA


IMPULSO ECONÓMICO

     La mejoría económica iniciada en la segunda mitad del siglo XV, ya analizada, continuó durante el siglo XVI, a pesar de haberse fundado en 1511 el Consulado de Bilbao. Vitoria siguió beneficiándose de su situación estratégica en el comercio entre Castilla y otras zonas de Europa, sobre todo en lo relativo al comercio de la lana, cuya mayor parte era exportada a los telares flamencos. Tengamos en cuenta que este comercio estuvo muy protegido por los reyes. (La Mesta)
    Otras circunstancias como la unificación de los Reinos de España, el Descubrimiento
y posterior colonización de América impulsó la economía castellana y de paso la
economía vitoriana. También contribuye a la prosperidad el apoyo de la ciudad a Carlos I y la condición de plaza estratégica en la defensa fronteriza contra los franceses.
Todo ello a pesar de algunas dificultades como pudieron ser las epidemias de peste de
1507, 1530, 1537 y 1564-68.
    En aquella época los comerciantes vitorianos se encargaban de comprar lana en las sierras de Cameros, Soria y Segovia fundamentalmente. Una vez traída la lana a Vitoria, aquí se lavaba y se metía en sacos confeccionados en Vitoria con una tela basta llamada “marga “ Los artesanos que fabricaban estos se llamaban marragueros.
     Posteriormente la lana, ya en estos sacos, era llevada en recuas o en carretas hasta los puertos del Cantábrico y Flandes. Además se exportaba hierro, vino, miel y cera castellanos.
En el camino de vuelta, se traían paños y tejidos flamencos (confeccionados con la lana castellana), hierro elaborado en las ferrerías de Vizcaya y Guipúzcoa y otras mercancías como obras de arte flamenco.
     Este progreso económico no hizo aumentar el casco urbano en extensión; pero sí cambió su fisonomía interior. Este cambio consistió en la aparición de bellos palacios renacentistas de estilo italiano, sustituyendo a casas medievales de menor valor arquitectónico, así como varios conventos extramuros. Las casas se elevan en altura con el fin de aprovechar mejor el espacio del casco urbano. Incluso se permite, en algunos casos, abrir ventanas en la muralla para permitir el paso de la luz hacia las casas. Las calles vieron mejoras como su empedrado, alcantarillado (caños ) y arreglo de fuentes. Para 1577 estaba incluso empedrada la Plaza del Mercado, actual Virgen Blanca. Vitoria contó desde principios del siglo XVI con la mayoría de sus calles empedradas, un lujo todavía en aquella época.
     Es la época en la que se construye el convento de Santa Cruz (1530-47 ) y se reconstruyen el hospital de Santa María y el de Nª  Sra. Del Cabello.
     Contamos actualmente en Vitoria con siete palacios renacentistas:
El de los Arrieta Maestu o de Bendaña, el de los Aguirre - Zuazo (Montehermoso), el de Escoriaza - Esquivel, el de los Álava, el palacio de Salinas conocido como de Villa Suso, el Palacio de los Gobeo - Guevara - San Juan y el de los Ruiz de Vergara.

     Según un padrón de vecinos realizado en 1578, Vitoria tenía en esa época una población de 4.300 habitantes que está diversificando sus actividades profesionales. Aunque el sector secundario es el que destaca con un 57’ 33% de la población activa total. Dentro de este sector destaca el grupo textil que supone un 39’8% del mismo. En el sector metalúrgico destacaron los plateros (diez ) que tuvieron mucho prestigio.
    El sector terciario suponía el 36’23% de la población. En él destaca el comercio, que englobaba dos actividades fundamentales: mercaderes y mesoneros.
    El sector primario sólo suponía el 6’42% de la población activa.




 EL SEÑORÍO DE VICTORIA

    Estuvo compuesto por donaciones realizadas por reyes castellanos durante el siglo XIV y último tercio del XV., son donaciones fuera del alfoz vitoriano. Así:

1360, Pedro I dona a Victoria: Cellorigo y Galbárruli que pertenecían a Miranda de Ebro. (Actualmente pertenecen a La Rioja)
1488, Los Reyes Católicos donan Elburgo, Alegría y el valle de Zuya.
    Posteriormente, tras pasar Bernedo a Álava, esta población es donada a Victoria.
    La donación a Victoria de estas poblaciones fue muy importante de cara al comercio, ya que eran zonas de obligado paso hacia Navarra y Bilbao.




 HECHOS HISTÓRICOS

LA GUERRA DE LAS COMUNIDADES
  
    Con la llegada de los Austrias a la corona de España, la política cambia. Carlos I, primer Austria había llegado a España en 1517, desconociendo el idioma y las costumbres del país sobre el que iba a reinar; además, las largas ausencias de España del Emperador Carlos I, ocupado en atender sus reinos centrales, junto con una Corte manejada por consejeros extranjeros, hizo que el descontento de los nobles castellanos fuera en aumento provocando la Guerra de las Comunidades de Castilla.
    Tras diversas escaramuzas los nobles levantados en armas contra el Emperador son derrotados en la batalla de Villalar y sus líderes: Padilla, Bravo y Maldonado son ejecutados.

    Álava también se vio afectada por el conflicto durante los años 1520- 1521; el comunero alavés, D. Pedro López de Ayala, conde de Salvatierra, representante de la gran nobleza, conquistó pasajeramente Vitoria para los comuneros. El conde de Salvatierra disputaba el control provincial y urbano con D. Diego Martínez de Álava, Diputado General desde 1498 y representante de la nobleza fiel a la Corona, por lo que a los motivos generales del conflicto se añadieron características particulares en Álava. El antagonismo alcanzó tintes personales por la protección proporcionada por el Diputado General a la segunda consorte del Conde de Salvatierra, doña Margarita de Saluces y Foix, quien separada tempestuosamente de éste, se había llevado sus hijos a su refugio vitoriano, situado en la casa de los Corcuera, en el Solar de san Miguel. (Le llamaron "La Malquerida"
    El conde de Salvatierra fue nombrado por la Junta comunera, Capitán General de los comuneros en la zona situada entre el norte de Burgos y el mar. Aunque no eran coincidentes en muchas cuestiones los comuneros de Castilla con él, consideraron fundamental la alianza con el conde de Salvatierra por la situación estratégica de paso de Álava para obstaculizar el envío desde el norte, de armas y municiones con destino a los realistas. Este es el caso de la batalla ganada por las tropas del conde en el valle de Arratia, el ocho de marzo, con lo que evitaron el traslado de la artillería del fuerte de Fuenterrabía a Castilla. Por cierto que el destacamento real que custodiaba las piezas de artillería las destruyó para que no cayeran en manos del enemigo.
    Aprovechando que D. Diego Martínez de Álava ha sido citado, señalaremos que años antes  (1512) y en otro conflicto ajeno a éste,  D. Diego, como Diputado General de Álava  colaboró con las tropas del duque de Alba y Fernando “El Católico“ en la toma del reino de Navarra. Los alaveses tomaron la zona de Estella. 
En tanto el diputado General, D. Diego Martínez de Álava, había logrado huir a Treviño, desde donde solicitó ayuda al Condestable de Castilla y al duque de Nájera. La ayuda de ambos haría cambiar la situación. Las tropas realistas recuperaron Vitoria, se apoderaron de Salvatierra y asolaron el valle de Cuartango, feudo del conde.
El 12 de Abril de 1521, Gonzalo de Barahona, que dirigía a los comuneros alaveses, es derrotado en el puente de Durana y decapitado en la plazuela de la Leña. El desenlace de esta guerra no fue el mismo para Álava que para el resto de Castilla, tras la victoria anticomunera de Durana, Vitoria que se había mostrado fiel al Emperador, conservó todos sus fueros y privilegios, mientras que los señoríos del conde fueron incorporados a la Corona. El Conde de Salvatierra, tras su exilio en el castillo de Fermoselle (Zamora) y en el reino de Portugal, muere, se corta las venas, en la Cárcel Real o en el Palacio de Salinas de Burgos. (16 de Mayo)




  
OTROS HECHOS HISTORICOS


Felipe I “El Hermoso y Juana” La Loca

El viernes cuatro de febrero de 1502,  llegaron a Vitoria Felipe El Hermoso” y su esposa Juana” La loca”, acompañados de un amplio cortejo de personas; iban camino de la Corte. En nuestra ciudad fueron recibidos y agasajados con todos los honores, estando en ella dos días más. El lunes partieron hacia Miranda de Ebro. Durante su estancia en Vitoria hubo fiestas, juegos y toros.


Adriano VI, Papa


Otro acontecimiento señalado de aquella época es el nombramiento como Papa del Cardenal Adriano de Utrecht, Regente del Emperador Carlos I, al haberse trasladado éste a Alemania en 1520. El Cardenal se encontraba circunstancialmente en Vitoria en su condición de Regente, con el fin de dar respuesta al ataque que había realizado Francisco I de Francia, en el que además de conquistar Fuenterrabía, había invadido Navarra pretextando los derechos del francés Juan de Labrit en el antiguo reino.
Se hallaba residiendo el Cardenal en las casas del bachiller Añastro en la calle Herrería, cuando llegaron noticias de que el Cónclave reunido en Roma para la elección de Papa que había de suceder a León X, desde el 27 de diciembre de 1521, después de once escrutinios, había elegido al cardenal de Tortosa, Adriano Forisze, el 9 de enero de 1522.
La primera noticia fue comunicada por Blas Ortiz, vicario de la diócesis de Calahorra, a la que entonces pertenecía Vitoria, el cual llegó con la noticia el 24 de enero. Pocos días después, el día cinco de febrero, llegó el noble español Astudillo, trayendo desde Roma el Breve de la Sagrada elección del Papa con el que se confirmaba la noticia. Parece ser que se retrasó por la nieve que había caído aquellos días.
Al tener noticia de ello, el nuevo Papa, Adriano VI, trasladó su residencia a la casa de
Juan Sánchez de Bilbao, en la Cuchillería, conocida por la del “Cordón”, dado que era una vivienda más adecuada para alojarle, dada su nueva condición. Posteriormente el 16 de Febrero hizo la fórmula de aceptación del Pontificado en el inmediato convento de San Francisco.
Con motivo de celebrar este hecho, se organizaron fiestas en la ciudad. Asistiendo al mismo tiempo a la llegada de numerosas personas que con la disculpa de felicitar al nuevo Papa, buscaban obtener de él: privilegios, favores y cargos destacados.
El 12 de marzo, el Papa Adriano VI emprendió su viaje a Roma.



Adriano VI a las puertas de la Casa del Cordón.   Dibujo de Sáez de Tejada

 Carlos I “ El Emperador “

    El día 5 de enero de 1524, estando sitiada Fuenterrabía por Francisco I de Francia, y con el fin de dirigir más fácilmente la campaña contra los franceses, vino a Vitoria Carlos I y entró por el portal de Salvatierra o” Puente del Rey”, una de las entradas principales de la muralla baja por el este y junto a la que existía una fortaleza. En ese lugar y ante un misal y un crucifijo colocados para la ocasión, Carlos I  juró los fueros de Vitoria. Fueron testigos del hecho diversas autoridades locales, con el alcalde, don Diego Vélez de Esquíbel y el diputado general don Diego Martínez de Álava a la cabeza. Tomó la palabra en nombre de Vitoria, con la fórmula tradicional, el bachiller Añastro. Fueron testigos por parte del rey, ilustres acompañantes, entre ellos don Alfonso, Arzobispo de Toledo, el Conde de Benavente y el Duque de Calabria, sobrino de Fernando el Católico.
    Estuvo en nuestra ciudad hasta el seis de marzo, momento en que se recuperó Fuenterrabía.  Durante esos días se hospedó en el palacio de Montehermoso.

Francisco I

    En 1526 fue hecho prisionero Francisco I de Francia en la batalla de Pavía. Al devolverle la libertad, permaneció algunos días en Vitoria con el fin de reponerse, custodiado por el capitán Alarcón. Se cree que se alojó en la primera casa fuerte que existía entonces en la entrada de la Zapatería.


VICTORIA PIERDE LA C

La ciudad mantuvo durante mucho tiempo  su nombre de VICTORIA, hasta que a partir del año 1522, en los documentos hallados,  comienza a perder la” C “, alternativamente con el uso de la misma y, llegado 1794, definitivamente queda con el nombre de VITORIA, al que se le añadió GASTEIZ en 1983 en recuerdo de aquella aldea sobre la que se formó en 1181  la  nueva villa de Victoria.

LA CRISIS DEL SIGLO XVII


En este siglo toda Europa y con ella el País Vasco y Vitoria, sufre una profunda depresión económica, social, política...
La economía experimentará un proceso claro de ruralización que afectará a la demografía con especial incidencia en la zona meridional del País Vasco.
Nuevas epidemias de pestes contribuyen a ello, así como hambrunas debido a malas cosechas.
Álava pasa de 70.000 habitantes a 55.000 cien años después, y Vitoria se situará entre 3.600 y 3.800 habitantes.
Al desgaste económico debido a la crisis, se suman las continuas aportaciones en hombres, dinero y especies que los reyes, solicitan a Vitoria como ayuda en las frecuentes guerras que sostienen. Sobre todo Felipe IV en 1638: 1.500 soldados y 11.000 fanegas de trigo.
Ante esta situación cesa la enfebrecida actividad constructora del siglo XVI, si bien en los primeros años podemos encontrar algunas obras importantes, que serán la excepción, como el convento de la Concepción, hoy de San Antonio, de estilo barroco, construido a expensas de la marquesa de Tripiana, extramuros de la ciudad; el edificio para colegio - seminario de San Prudencio (actualmente destinado a Residencia de ancianos), fundado en el siglo XVII por el obispo Martín de Salvatierra y la casa de la aduana de la calle Herrería.



Para saber más:

"Álava en sus manos"    Varios Edit. Caja P. de Álava 1983
"De Túbal a Aitor"     Iñaki Bazán (direct.)Edit. La esfera de los libros. 2002
"Historia civil de Álava" J.J. Landázuri Edit. Gran Encicl. Vasca 1973
"Historia de Álava"   A. Rivera (direct.) Edit. Nerea S.A. 2003
"Síntesis de la Historia del P.Vasco"  Martín de Ugalde Edit. Elkar S.A. 1983
"Historia de Vitoria"  P.Manzanos y J.M. Imízcoz Edit. Txertoa 1997



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