sábado, 4 de febrero de 2012

Historia de Vitoria - Gasteiz 19º capítulo





NACIMIENTO DE LA PROVINCIA DE ÁLAVA






LA HERMANDAD GENERAL DE ÁLAVA - 1463

    Mediado el siglo XV es cuando se fue conformando nuestra provincia de Álava, tanto en cuanto a la extensión de su territorio como a sus instituciones propias.

    Tras la disolución de la Cofradía de Arriaga en 1332, con la “Voluntaria Entrega“ de Álava a Castilla, hay un periodo de tiempo, según J.J. de Landázuri, de desconocimiento en la forma de gobierno de nuestro territorio. Dice él : “La incertidumbre del sistema de gobierno que tuvo Álava después que se unió voluntariamente con la Corona de Castilla“.
    Hay que esperar a 1463, año en que nacieron las Juntas Generales de Álava para encontrar una institución que gobernara claramente de forma conjunta la Provincia.
Álava era en esa época un mosaico de dominios privados hilvanados de forma elemental por la autoridad real.
    En 1457, con motivo de un viaje de Enrique IV por estas tierras, y por impulso del monarca va a nacer la Hermandad de Álava que agrupó a la ciudad, villas, tierras y lugares de Álava. La nueva Hermandad presentó al rey unas ordenanzas para regirse y contaron con la aprobación regia en 1458. Sus funciones fueron casi exclusivamente de índole penal y procesal.
    Posteriormente Enrique IV ordenó al Licenciado Pedro Alonso de Valdivielso la revisión de las ordenanzas de 1458. Reunido Valdivielso en Rivabellosa, en el mes de setiembre de ese año de 1463 con dieciséis procuradores de otras tantas Hermandades Locales, redactaron las Ordenanzas, 60 títulos (Cuaderno de Leyes y Ordenanzas con que se gobierna la M.N. y M.L. Provincia de Álava), que constituyeron el cuerpo fundamental de las leyes de la provincia de Álava durante los cuatrocientos años siguientes. Fueron ratificados en 1488 por los Reyes Católicos y por Carlos I en 1537.
    A la creación de esta institución contribuyó el interés de la Monarquía y la alianza entre los sectores urbanos, fundamentalmente los vitorianos, con las gentes de las villas, los campesinos y sobre todo los pequeños hidalgos del mundo rural alavés. Con esta decisión se enfrentaron a los grandes señores alaveses que habían cometido frecuentemente hasta ese momento grandes arbitrariedades.
    Con el nacimiento de la Hermandad General de 1463, que reúne a las Hermandades Locales, se cumple también la voluntad política del monarca castellano, de reforzar dos pilares del poder político: El mantenimiento de la justicia y el control de la fiscalidad.
    Antes de crearse la Hermandad General hubo dos intentos de lograrlo fallidos. El primero en 1417, siendo sus protagonistas las villas de Vitoria, Treviño y Salvatierra. El segundo intento, anteriormente citado, fue en 1458, que aunque no cuajó del todo, sirvió como base para el definitivo de 1463 en Rivabellosa.

    Dos instituciones nacen en esa época al amparo de la Hermandad General:


a) Las Juntas Generales, asambleas de los procuradores de las distintas Hermandades Locales que se habían unido a la Hermandad General. Las reuniones se celebraban en primavera, mayo, en Tierras Esparsas (distintas localidades de la provincia, por turno)y en otoño, noviembre, Santa Catalina, en Vitoria.


b) La Diputación, órgano restringido compuesto por cuatro diputados y dos comisarios elegidos por las Juntas Generales. Ellos se encargaban de los asuntos comunes durante los periodos en los que no se reunían las Juntas. Los miembros de la Diputación se reunían en la llamada Junta Particular, la cual sería presidida desde 1476 por el Diputado General, oficio que no recogía el Cuaderno de Leyes de 1463.

    El cargo de Diputado General fue creado en 1476 por los Reyes Católicos en calidad de Juez ejecutor o Diputado General al servicio de la Santa Hermandad, institución con sede en Toledo a la que se incorporó la Hermandad General de Álava. Sin embargo en nuestra provincia este cargo sobrevivió a la desaparición de la Santa Hermandad por Real pragmática, expedida por los Reyes Católicos en Zaragoza el 29 de julio de 1498.
    Según Joaquín José de Landázuri al tener conocimiento de la desaparición en todo el reino de la figura del Diputado General, solicitó el Ayuntamiento de la ciudad de Vitoria por medio de Fernán Pérez de Añastro que se le concediese a la Provincia el mantenimiento del empleo de Diputado General, petición que fue aceptada por los Reyes Católicos. Esta figura fue aumentando de tal manera su importancia, que se le ha considerado la “síntesis personificada de la foralidad alavesa”.
    Privativo en principio de nuestra provincia, el cargo de Diputado General absolutamente singular en los sistemas de gobierno de los territorios vascos y de la monarquía española, es considerado por algunos autores como prueba fehaciente de que Álava pudo disfrutar de una autonomía política respecto a la Corona castellana mayor tal vez que la de sus hermanas Guipúzcoa o Vizcaya. Éstas tenían la injerencia de los Corregidores reales, que representaron en esos territorios al rey, formando parte de la Diputación o presidiendo sus Juntas Generales.
    Las Hermandades fueron creadas con el fin de mantener el orden y la justicia, los llamados ”casos de hermandad”. Así lo indica el escudo de la Provincia: “En aumento de la justicia contra malhechores”. Primero mediante los cuadrilleros, posteriormente se denominaron verederos y por fin miñones.(Palabra que parece procede del catalán) Y así como otras Hermandades castellanas, organizadas en aquella centuria fueron disueltas tan pronto como alcanzaron su objetivo, el restablecimiento del orden; la Hermandad creada en Álava en 1463 permaneció en el tiempo y ejerció un atípico y singular papel institucionalizador de vertebración política. Nació así una entidad política propiamente alavesa, la Provincia.

    Con el tiempo estas instituciones provinciales fueron ampliando sus funciones, abarcando lo económico, el abastecimiento, el mantenimiento y creación de nuevos caminos, aspectos fiscales (Se va desarrollando la Hacienda Provincial), funciones militares (El diputado General sería el Capitán de las milicias reclutadas por la Provincia), funciones administrativas...

    Progresivamente la Hermandad Alavesa fue haciéndose con la administración del territorio y con la representación de sus habitantes ante el Rey y desarrollando unas particulares relaciones administrativas, fiscales, militares y económicas de Álava con la Corona, que acabaron cuajando en un régimen privativo, distinto al de los demás territorios de la monarquía castellana. Por ejemplo el "Pase Foral". Cuando una norma estatal era considerada como contraria al régimen foral alavés, se suspendía su aplicación con la fórmula "se obedece pero no se cumple". También los alaveses, así como guipuzcoanos y vizcaínos, disfrutaban de libertad de comercio. Podían importar y exportar mercancías libremente sin pagar aranceles. Los alaveses no estaban obligados a incorporarse al ejército...
    Lo más destacado quizá de este “modelo provincial“ fue su relativa autonomía funcional encarnada en la persona del Diputado General.
   Las 54 Hermandades Locales fueron agrupadas en los comienzos de la Edad Moderna (1537) en seis cuadrillas : Vitoria, Salvatierra, Laguardia, Ayala, Zuya y Mendoza. Esta distribución se mantuvo en vigor hasta 1840. Actualmente son siete cuadrillas : Vitoria, Salvatierra, Ayala, Laguardia, Campezo, Añana y Zuya.



Pendones de las siete cuadrillas en la Plaza de la Diputación

    La participación efectiva en estas instituciones, como era corriente en aquella época, quedó restringida a los hombres ricos (Rentas superiores a 40.000 maravedíes). El cargo de Diputado General, debido a la presión de la oligarquía vitoriana, quedó reservada a personas nacidas en Vitoria. En 1804 desapareció ese impedimento. Los primeros Diputados Generales fueron Lope López de Ayala y desde 1501 a 1533 Diego Martínez de Álava.
    Territorios incorporados a la Hermandad General entre 1463 y 1502 : Antoñana, Santa Cruz de Campezo, Berantevilla, Salinillas de Buradón, Labastida, Laguardia, Lagrán, Peñacerrada, Bernedo, Marquínez, Labraza, Aramayona y el valle de Llodio.
   Se separaron : Miranda de Ebro, Pancorbo, Orozco, Villalba de Losa, San Martín de Losa y la villa riojana de Sajazarra.





                                      Actual Sala de Juntas de la Diputación Foral de Álava

Para saber más:


"Álava medieval" Gonzalo Martínez Edit. Dip. F. de Álava 1974
"Álava en sus manos" Varios Edit. Caja P. de Álava 1983
"Vitoria medieval" Varios Edit. Exc. Ayunt. de Vitoria 1993
"De Túbal a Aitor" Iñaki Bazán (direct.)Edit. La esfera de los libros. 2002
"Historia civil de Álava" J.J. Landázuri Edit. Gran Encicl. Vasca 1973
"Historia de Álava" A. Rivera (direct.) Edit. Nerea S.A. 2003
"Síntesis de la Historia del P.Vasco" Martín de Ugalde Edit. Elkar S.A. 1983
"Historia de Vitoria" P.Manzanos y J.M. Imízcoz Edit. Txertoa 1997
Vitoria - Gasteiz en el ARTE.  Varios. Edit. Gobierno Vasco, Dip. Álava y Ayuntam. Vitoria - Gasteiz. 1997
"Sede de las Juntas Generales de Álava"  M. Camino Urdiain Edt. Juntas Generales de Álava.  2010

No hay comentarios: