lunes, 14 de febrero de 2011

Historia de Vitoria - Gasteiz. 5º Capítulo




ÁLAVA, LOS ÁRABES y EL REINO DE ASTURIAS


     En el año 711, tras derrotar al rey visigodo Don Rodrigo en la batalla de Guadalete, los musulmanes al mando de Tarik y Muza invaden la Península. Se tiene poca documentación sobre esa época en relación con Vitoria, Álava y el País Vasco en general. Estos escasos documentos parten bien de crónicas cristianas (Albeldense del año 883 y Crónica de Alfonso III), bien de crónicas musulmanas.
     Cuando en el año 718 Pelayo comienza en Covadonga la resistencia cristiana contra la invasión musulmana, pronto cuenta con la colaboración de Pedro, Duque de Cantabria.
Este hecho es importante para Álava, pues según el historiador Gonzalo Martínez Díez, la Cantabria visigoda se extendía hasta las tierras alavesas. ¿Se llamará así desde entonces la sierra de Cantabria? Por ello parece ser que desde el siglo VIII aparece Álava plenamente integrada en el reino de Asturias. Esto ateniéndose tanto a documentos cristianos como árabes. Dichos documentos se refieren a los pobladores de Álava como vascones occidentales.
     ¿Cuál fue la suerte de Álava y Vitoria en esos tiempos difíciles de las invasiones de los seguidores de Alá y de la posterior Reconquista cristiana?
     Para empezar habrá que señalar que la Álava de aquellos tiempos no era territorialmente la Álava actual, se limitaba aproximadamente al territorio de la Llanada alavesa, la llamada “Álava nuclear”. Los geógrafos árabes la llaman Alaba Wa-l- Qila “Álava y los castillos”. Era un territorio fronterizo con la Rioja, zona esta claramente dominada por los árabes, los cuales lanzaban periódicos ataques contra la Llanada desde su base en Nájera; una serie de ataques que más se asemejaban a razzias o aceifas; ataques de castigo, de toma de víveres, de prisioneros, etc. más que de ocupación.
     Para afirmar esto último los historiadores se basan en la llamada crónica de Sebastián, de tiempos del monarca astur-leonés Alfonso III, de finales del s. IX, se relata que el rey astur Alfonso I y su hermano Fruela, mediado el s. VIII (739 - 757), realizaron una serie de campañas militares contra los musulmanes que dominaban determinadas "civitates" entre las que se citan: "Belegia Alabense", Miranda, Revenga, "Carbonaria" (Tabuérniga-Labastida), Ávalos, Briones y Cenicero. Según dichas crónicas el rey astur se llevó a su patria a los cristianos.
     Pero en estas mismas crónicas se afirma que Álava, Vizcaya, "Alaone" (Ayala), Orduña, Pamplona, Berrueza (la parte entre Santa Cruz y Estella) y Deyo (Monjardín – Navarra) estuvieron siempre en poder de sus habitantes.
     Parece ser que es en este documento cuando aparece por vez primera el nombre de Álava. ¿El origen del vocablo Álava procede de la antigua población de Alba situada en la vía Astorga – Burdeos?
     Otros historiadores interpretan este texto como que Álava no fue repoblada con gentes ajenas, cristianos traídos de otras zonas que habían sido despobladas por Alfonso I, ante el avance árabe, cosa que sí hizo con otros lugares. Por lo que los alaveses de entonces era los alaveses que la habitaban digamos que de “ siempre”.
     Otra suerte corrieron territorios que forman parte de la actual Álava. Así parece ser que los avances musulmanes ocuparon por algún tiempo la Rioja y los valles occidentales de Álava, recuperados posteriormente y repoblados con gentes vascas, cántabras e hispanogodas (s. IX - X). En esta repoblación tuvieron mucha importancia los diversos monasterios fundados que serían el germen de nuevos asentamientos.
     Tal vez es en esa época cuando se comienza a ocupar el cerro que conocemos como Casco Viejo, para protegerse de las incursiones esporádicas de los musulmanes (razzias) citadas anteriormente. Una de estas razzias (aceifas) fue la protagonizada por Almanzor hacia el año 1000.
     Álava al ser territorio fronterizo del reino de Asturias frente al de los musulmanes, se constituyó en zona defensiva de dicho reino en el siglo IX, la cual se vio erizada de castillos. La Llanada tendrá al enemigo a veinte km., al otro lado de las Conchas de Haro. Esto hizo que por cada ataque árabe contra el corazón de Asturias, hubo diez ataques contra Álava y Castilla y que durante siglo y medio esta zona fue la principal línea de combate. Esta muralla infranqueable la formaban las sierras de Cantabria y de Toloño y los montes Obarenes; su plaza de armas era el valle o llanada de Miranda, con tres puertas exteriores, una por las Conchas de Haro, protegida por los castillos situados en los riscos de Bilibio y Buradón, para los que remontaban el río Ebro; la segunda puerta la del desfiladero de Pancorbo; la tercera se hallaba intermedia entre las conchas de Haro y Pancorbo, en la depresión que sigue el río Oroncillo, rasgando los montes Obarenes , aquí guardaba el paso la fortaleza de Cellorigo.
Tras esta línea defensiva se encontraba otra línea de fortalezas: Valderejo, Valpuesta, Puentelarrá, Fontecha, Lantarón, Alcedo, Villamaderne y Bellogín (defendiendo los accesos del Ebro y del Omecillo). Rivabellosa, Subijana y Morillas cerraban los pasos de Izarra y el río Bayas; Portilla, Ocio y Zambrana protegían la margen izquierda del Ebro, mientras que Zaldiaran y Picozorrotz cerraban la zona de las Conchas de La Arganzón y de la Llanada de Álava.






Razzias musulmanas contra Álava.

     Fueron muchos los ataques contra la Álava de aquellos tiempos. Estos ataques los realizaban los musulmanes con el fin de tomar rehenes, botín y el pago de tributos. Citaremos algunos.

     En tiempos de Abderramán I (756 - 788), año 767 según las crónicas árabes, hubo una expedición contra Álava mandada por Bedr, compañero del emir. Partió de la Rioja y entraron por Pancorbo y la llanada de Miranda.  Otra incursión de este tiempo se da en el año 778.
     Con Hixem I (757 - 792) se conoce otra razzia en la primavera del año 791, un ejército musulmán a las órdenes de Ubayd Allah ben Uthman subió por el valle del Ebro hasta Álava donde derrotó a los cristianos.
     Otra expedición simultánea derrotará al ejército de Bermudo, rey de Asturias, en el Bierzo. Esta derrota de Bermudo supondría su abdicación y la subida al trono de Asturias de un “medio alavés“, Alfonso II.
    Al poco tiempo de subir al trono Alfonso II (El Casto), en la primavera del 792, sus tierras alavesas sufren un nuevo ataque musulmán, esta vez al mando del caudillo árabe Abd al-Malik ben Mugith. Las tropas árabes saquean la Llanada.
     El año 794 los ejércitos cordobeses vuelven a la carga contra Álava, son dirigidos por Abd al-Karim. Las crónicas árabes la describen como "Aceifa victoriosa". Ese mismo año las tropas musulmanas son derrotadas por Alfonso II en Lutos, en tierras asturianas.
     El 17 de abril de 796 murió a los cuarenta años de edad Hixem I. Pero a pesar de la muerte de este belicoso emir musulmán, Álava no se libró en ese año de un nuevo ataque, se trató por lo visto de una expedición que había sido preparada antes de la muerte de Hixem.
    Las crónicas árabes citan otras campañas, como la desarrollada en el año 801 por el príncipe Moawia, hermano del emir Alhaken I (770 -822).  Atacó Álava y Castilla pero esta vez con un resultado calamitoso para las tropas cordobesas, ya que estas tropas fueron derrotadas en un desfiladero "Argensum" cerca de Miranda. Algunos historiadores sitúan este desfiladero como el de las Conchas de Arganzón. Las tropas musulmanas habían remontado el río Ebro hasta el Zadorra, y siguiendo el curso de este río hasta las Conchas, donde cayeron en una emboscada preparada por los alaveses. 
     En esta batalla parece ser que perecieron los mejores oficiales del ejército seguidor de Alá. Esta batalla por lo tanto suele ser conocida como la "Batalla de Lapuebla de Arganzón". Parece ser que fue muy notable, que supuso un jalón importante en la contención musulmana fuera de esa barrera de protección ya comentada. Esto tal vez llevó a decir al historiador vitoriano Odón de Apraiz : “Que la Batalla de Arganzón supuso para los musulmanes una mayor derrota que la de Covadonga”. Actualmente parece que está aceptada por la generalidad de los historiadores que la Batalla de Covadonga en realidad fue una pequeña escaramuza, que más que todo tiene un valor simbólico, como el inicio de la rebelión de los cristianos contra la invasión musulmana. Dicho esto, la afirmación de Odón de Apraiz parece confirmarse. Ahora decir que esa fue la batalla definitiva, la que hizo renunciar definitivamente a los ejércitos cordobeses en su intento de tomar el reino de Asturias, eso parece más discutible.
     Es discutible porque los ejércitos de Al Andalus siguieron insistiendo. Así, según Ibn Idhari, en el año 803 cayó sobre Álava y Castilla otro ejército dirigido por uno de los hermanos Ben Mugith. Posiblemente sin éxito ya que se estrelló en un desfiladero, el Wadi-Aroun, muy posible el río Orón en el paso de Cellorigo.

     Tras unos años de relativa calma, la llegada al poder de Abderramán II (792 - 852) supuso un recrudecimiento de los ataques contra el reino de Asturias.

     La primera de las campañas árabes contra Álava fue la del verano del 823, dirigida por el general Abdulcarim Aben Abd-l-Guahid, el cual lanzó el más violento de los golpes lanzados contra este territorio por los musulmanes. Los historiadores árabes así lo reflejan, indicando que entraron por una garganta llamada Guerniq ? , detrás de la cual había una llanura donde tenía el enemigo sus almacenes y provisiones. Cayeron las tropas árabes sobre aquellos llanos y los tomaron, apoderándose de todas las provisiones. Todos aquellos lugares los encontraron desiertos por la huída de sus habitantes. Aunque el término Gernica existe como un despoblado en los montes de Araka, algunos historiadores se inclinan a pensar que el paso hacia la Llanada se hizo por el puerto de Guereñu, cerca del puerto de Azáceta.
     Otra expedición contra Álava es relatada por el historiador árabe Ibn Hayan. Cuenta que en el año 825 una tropa cordobesa dirigida por Ubayd Allah, con la colaboración de los vascones de Pamplona, aliados entonces del emir, penetraron en el mes de agosto en la Llanada alavesa llegando hasta el “ monte de los Madchus o adoradores del fuego”, donde tras duros combates destrozaron a las fuerzas cristianas. Esas montañas que les cerraron el paso bien pudieron ser las montañas que van desde el Gorbea hasta el macizo de Aitzgorri.
    Nuevos ataques contra Álava son los de los años 838 dirigido por el príncipe Said y 839 por Musa ben Musa ben Casi.
     La última aceifa contra Álava durante el reinado de Alfonso II fue en el verano del 842, año del fallecimiento de este rey astur.
     Durante el reinado de Ordoño I , hacia el año 854 pudo haber otra razzia contra Álava, pero no se tienen muchos detalles de ella. Sin embargo sí que parece que hay más datos del ataque contra Álava en el año 863, en el que un ejército dirigido por el general Abd al-Malik ibn al-Abbas invadió, arrasó y pasó a cuchillo la zona alavesa.
     La etapa de Alfonso III "El Magno" como rey de Asturias tampoco libró a la Llanada alavesa de ataques musulmanes ya que en el año 867 el príncipe Al-Hakam atacará de nuevo , ocupando el castillo de Guerniq (o Yarniq), el mismo de la campaña del 823. Este castillo de Guerniq estuvo situado probablemente en la zona del actual puerto de Azáceta. Actualmente existe en Álava un término con el nombre Gernika, está situado en un paraje entre Etxabarri - Ibiña y Miñano Mayor. ¿Estaría aquí el citado castillo?
     De nuevo y posiblemente para castigar el atrevimiento de Alfonso III, que había dirigido una expedición hasta el corazón de Al Andalus, en el año 882 el ejército cordobés cae sobre Álava partiendo desde La Rioja. Intentaron entrar los musulmanes por Castro Cellorigo, siendo rechazados por el conde Vigila Jiméniz (Vela), segundo conde de Álava.    
    Posteriormente intentaron los árabes entrar por Pancorbo, siendo rechazados de nuevo.
El año siguiente, 883, se van a repetir los mismos ataques, con los mismos protagonistas y el mismo resultado. Algunos autores. como García de Cortázar, apuntan a que  en el año 886 pudo darse la última gran aceifa contra Álava. 
     Años más tarde y con motivo de las repoblaciones efectuadas por Alfonso III y el nuevo rey leonés García, la línea fronteriza desciende muchos kilómetros hacia el sur, por lo que Álava quedará muy a la retaguardia, salvo la Rioja de los Banu Kasi, y ya no aparecerá en las crónicas musulmanas que cuentan las campañas de sus ejércitos. Además con la conquista de Nájera y Viguera en el otoño del año 923, por el rey navarro Sancho Garcés I y el leonés Ordoño II, y la consiguiente expulsión de los musulmanes de esa zona, el peligro se aleja de Álava. La Rioja pasa a integrarse en la monarquía de Pamplona. La excepción fue la razzia de Almanzor hacia el año 1000.
     Así los alaveses se vieron liberados de esa pesada carga que habían sufrido durante al menos dos centurias, en la que contribuyeron al mantenimiento del reino cristiano de Asturias. A partir de entonces y durante otros cinco siglos, los alaveses contribuirán con su aportación en la Reconquista, pero lejos ya de su tierra.




Álava y Asturias.

     Parece ser que el territorio alavés fue sometido al reino astur por Fruela (m. 768) Hacia el siglo IX la monarquía astur debió de organizar Álava bajo la forma política de condado. La forma de condado desapareció con Sancho VI “El Sabio“, rey de Navarra. Éste en 1179 requirió para sí el dominio directo de la tierra, comprometiéndose a respetarlas heredades de la nobleza alavesa. De la relación de Álava con el reino de Asturias, antes citada, derivarían fusiones entre asturianos y vascos occidentales o alaveses. Las más destacadas: Alfonso II era hijo de Munia, “La Alavesa“ o “La Várdula“ casada con Fruela I. y Alfonso III estuvo casado con Jimena “La Berrueza“

     No siempre las relaciones fueron amistosas, ya que según la Crónica de Sebastián o de Alfonso III, Fruela I tuvo que sofocar rebeliones de alaveses y también de gallegos, ambos situados en los extremos del reino. Dice así la Crónica:
“Vascones revelantes superauit... Gallecie populos contra se revelantes superauit”
Estos vascones son los occidentales o alaveses. Ambas sublevaciones fueron aplastadas por Fruela. Fue entonces cuando éste tomó por esposa a una alavesa, a Munia.
“Vascones revelantes superauit. Huxoremque sibi, Munniam nomine, exinde unde et filium Adefonsum genuit”
      El origen alavés de Munia se confirma al citar las crónicas que cuando su hijo Alfonso II tuvo problemas y fue destronado por su tío Mauregato, se refugió en Álava, en la tierra de los parientes de su madre.

et regen Adefonsum de regno expulit, qui fugiens Adefonsus Alabam petiit, propinquisque matris sue se contulit“


     Otra rebelión sucedió el año 842. Ramiro I al ir a tomar el trono tuvo que luchar contra el conde Nepociano que tuvo la ayuda de los vascones alaveses.

Durante el reinado de Alfonso III la crónica de Albelda registró dos sublevaciones alavesas.
La primera de ellas fue la del considerado primer conde conocido de Álava, Eylo, rebelado en el año 868 y sometido por Alfonso III. El conde Eylo fue llevado encadenado a Oviedo. Se suele considerar al conde Eylo como el primer conde de Álava, pero existen más datos sobre el conde Vela Jiménez, documentados entre 882 - 883.



Alfonso III, rey de Asturias entre 866-909.


Para saber más:

"Álava medieval" Gonzalo Martínez Díez. Edit. Dip. F. de Álava 1974.
"Álava en sus manos" Varios Edit. Caja Provincial de Álava 1983.
"Vitoria medieval" Varios Edit. Exc. Ayuntamiento Vitoria - Gasteiz 1993.
"De Túbal a Aitor" Iñaki Bazán (direc.) Edit. La esfera de los libros. 2002.
"Los territorios vascos. s. VI - VIII" A. Azcárate Edit. Revista Estíbaliz 2002.
"Historia civil de Álava" J.J. Landázuri Edit. Gran Enciclop. vasca 1973.
"Historia de Álava" A. Rivera (direct.) Edit. Nerea S.A. 2003.
"Arqueología e Historia de una ciudad" Agustín Azcárate- J. Luis Solaun, Ismael García, Sergio Escribano y otros                                  Edit. Universidad del País Vasco   2013
"Fernán González"            Francisco Martínez Canales                 Edit. Almena 2015

1 comentario:

Paloma Torrijos dijo...

Gracias por tu trabajo